Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
viernes, 24 octubre 2014
03:58
Actualizado a las 

La Razón

Medio Ambiente y Biodiversidad

La hojarasca un indicador para medir la salud de los ríos

  • La descomposición del conjunto de las hojas que caen de los árboles, la hojarasca, es un indicador para medir la salud de los ríos, según un estudio en el que han participado diez grupos europeos de investigación que han examinado cien arroyos.

  • 1
La hojarasca, un indicador para medir la salud de los ríos
La hojarasca, un indicador para medir la salud de los ríos

En un trabajo que publica la revista Science se plantea este "novedoso" sistema para evaluar la salud de los ríos, incorporando a los métodos actuales indicadores como éste -proceso descomposición de la hojarasca de las riberas-.

Entre los diez grupos de investigación de nueve países participa uno de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y de los ríos examinados diez están en Euskadi y Cantabria.
Hasta ahora la salud de los ríos se venía estudiando básicamente a partir de aspectos estructurales, como la calidad del agua, los organismos o los impactos sobre la morfología del cauce.

Sin embargo, también es importante su funcionamiento, ha explicado a Efe Arturo Elosegi, del departamento de Biología Vegetal y Ecología de la Facultad de Ciencia y Tecnología.
Para saber si este funcionamiento es correcto se puede medir, entre otros, la capacidad de procesar materia orgánica.

En concreto, para este estudio los investigadores han tomado como indicador el proceso de descomposición de la hojarasca, fuente de alimento principal para las redes tróficas fluviales, según Elosegi.

Este científico ha detallado que la mayor parte de los organismos que viven en arroyos dependen en última instancia de la energía que proviene de la hojarasca producida por las plantas terrestres.

Por ejemplo, ha continuado, las truchas se alimentan de invertebrados que comen hojarasca y por ello es importante estudiar cómo funciona el procesado o descomposición, porque da una visión muy global de procesos que implican a numerosos organismos y que tiene consecuencias en el funcionamiento del ecosistema.

"La hojarasca es la base alimenticia en buena parte de los arroyos y la velocidad a la que desaparece nos indica cómo funciona el río. Es como si midiéramos la capacidad que tenemos para digerir alimento, eso nos indica algo sobre nuestro estado de salud", según Elosegi, quien no obstante ha dicho que no es el único indicador.

Así, los investigadores han comparado la velocidad de descomposición de la hojarasca en ríos que aún se encuentran en un estado natural con otros más o menos contaminados.
Según Pozo, el otro investigador vasco, se ha analizado el efecto que tiene la concentración de nutrientes en el agua sobre la descomposición.

"Esta concentración tiende a aumentar a medida que los ríos empiezan a recibir aportes agrícolas o aguas residuales", ha declarado Pozo, según una nota de prensa de la universidad.

Si la cantidad de nutrientes aumenta mucho, pueden aparecer tóxicos y otros contaminantes que provocan la desaparición de muchos invertebrados, lo que afecta de forma negativa a la descomposición de la materia orgánica.

Además, la actividad humana, los cambios en el hábitat físico o la detracción de agua pueden afectar a la velocidad en la que se produce la descomposición.

Vídeos

  • 1