Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
domingo, 23 noviembre 2014
19:30
Actualizado a las 

La Razón

Cultura

Plan perfecto para la «franquicia» de Carmen Thyssen

  • La baronesa ha propuesto a Barcelona trasladar una parte de sus fondos a un nuevo museo por 5 millones al año, lo mismo que ofreció a Cultura por su colección de Madrid

  • 1
Carmen Thyssen, en la inauguración el lunes de la exposición de Hopper en Madrid
Carmen Thyssen, en la inauguración el lunes de la exposición de Hopper en Madrid

La baronesa Carmen Thyssen quiere que su colección de arte vaya a su ciudad natal, a Barcelona. Desde hace semanas, negocia con el Ayuntamiento de Barcelona la posibilidad de que una parte muy importante de su fondo artístico pueda exponerse en la capital catalana. Pero todo tiene un precio, incluso en este momento de profunda crisis económica, o quizá, precisamente, por ese motivo. El Ministerio de Educación y Cultura es el primero en reconocer su comprensión con la situación que vive España y agradece su generosidad al mantener el préstamo gratuito de su colección en el Museo Thyssen de Madrid. Pero Carmen Thyssen tiene un plan, una idea: alquilaría su colección por 5 millones de euros al año. El mismo precio por el que ofreció su colección ahora expuesta en el Palacio de Vistahermosa de Madrid al Ministerio de Cultura. 

En el caso de Barcelona, el préstamo de cuadros incluiría, sobre todo, pintura catalana, pero también obra de los expresionistas alemanes, así como impresionistas y postimpresionistas. La Fundació La Caixa se haría cargo de la factura.

El Ayuntamiento de Barcelona, con la complicidad de la Conselleria de Cultura, quiere que el acuerdo sea por 25 años, aunque la otra parte de la negociación pretende reducir ese ámbito temporal. Para ello se ha señalado un espacio: el pabellón Victoria Eugenia con las fuentes de Montjuïc a sus pies, uno de los lugares más emblemáticos de Barcelona, con más de dos millones de visitantes anuales. El futuro Museo o Centro de Arte Carmen Thyssen –todavía no está clara su denominación– quedaría bajo el paraguas del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) que, a partir de este verano, podría rubricar el acuerdo para gestionar este pabellón –con 13.116 metros cuadrados– y su gemelo, llamado de Alfonso XIII.

Uno de los objetivos del equipo de Jaume Ciurana, teniente de alcalde y regidor de Cultura, es que la colección que se instale en la Ciudad Condal no se limite a pintura catalana, uno de los más destacados ejes en la colección de la baronesa. Se quiere exponer un número importante de piezas, fundamentalmente pinturas de los siglos XIX y XX, tratando de llenar así los huecos existentes en los fondos del citado MNAC, básicamente centrado en arte catalán y con el protagonismo absoluto del Románico. En este sentido, por ejemplo, los expresionistas alemanes son una de las opciones más claras, según afirmó Ciurana. Es ésta una de las patas de la colección de arte extranjero de Carmen Thyssen –junto con el impresionismo y el postimpresionismo–, con piezas de nombres como Ernst Ludwig Kirchner, Max Pechstein, Erich Heckel, Emil Nolde y George Grosz. Las otras posibilidades que también interesan son los cuadros de impresionistas, postimpresionistas y los naturalistas estadounidenses del siglo XIX.
Pero la inclusión de arte internacional en el proyecto barcelonés supondría un problema adicional: sería una importante merma en los fondos prestados al Museo Thyssen de Madrid. Una idea que no está bien vista por el Ministerio de Cultura, e incluso que podría interpretarse como una forma de presión para dar una solución al préstamo gratuito de Madrid, después de que hace dos años venciese el acuerdo de cesión sin remuneración.

Pagar cinco millones de euros al año –incluso la mitad, como dicen otras fuentes– sólo se puede desembolsar si se incluye la pintura internacional, que sería el verdadero atractivo de este nuevo espacio artístico.

Quejas en Sant Feliu
La hipotética puesta en marcha de este espacio chocaría también con el futuro Centro de Arte de Pintura Catalana Carmen Thyssen de Sant Feliu de Guíxols. En esta localidad de la Costa Brava, donde la baronesa pasa buena parte del año y donde falleció el barón Thyssen, no ha sentado nada bien la negociación con Barcelona. Una fuente municipal aseguraba a este diario que «nos interesa la pintura catalana, pero también queremos los Van Gogh».

El proyecto de Sant Feliu, que toma como eje el monasterio de esta población gerundense, está en estos momentos parado «sine die» por motivos económicos. Sin embargo, uno de sus espacios, el dedicado a las exposiciones temporales, puede abrir sus puertas en muy pocas semanas. Un total de 53 pinturas de la colección Carmen Thyssen podrán verse coincidiendo con el medio siglo de existencia del Festival Porta Ferrada de Sant Feliu.

Bajo el comisariado de Pilar Giró se ha seleccionado un conjunto de obras, algunas de ellas procedentes de la Fundación Thyssen de Madrid, el Museo Carmen Thyssen de Málaga y el MNAC. La exhibición permanecerá abierta hasta el mes de octubre y hay quien ve en ella una muestra de lo que podría albergar algún día el pabellón Victoria Eugenia de Barcelona.

Tacto en los negocios
Queriéndolo o no, Carmen Thyssen, que siempre ha llevado con mucho tacto sus negocios y negociaciones, abriría una crisis en otros museos, especialmente en el de Madrid, que es donde está el grueso de su colección y donde el ministro de Cultura, José Ignacio Wert, preside el Patronato. Por otra parte, no es la primera vez que La Caixa aparece en las negociaciones de Carmen Thyssen: cuando negoció con la anterior titular de Cultura, Ángeles González-Sinde el préstamo, ofreció a la entidad financiera que obras de su colección dejarán Madrid. A partir de ese momento, la operación quedó bloqueada. Nadie quiere quedar mal con nadie.

 

Mucho arte catalán
Este año expiró el acuerdo que Carmen Thyssen acordó con el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) y que permitió que, desde 2002, pudieran verse en una sala algunas de sus obras de arte catalán. La relación de la baronesa con la anterior dirección del centro no fue fácil y en ocasiones se quejó de que las obras estuvieran mal expuestas o en el almacén. El año pasado algunas de ellas dejaron Barcelona para instalarse en Málaga –como «Baile flamenco» de Canals (arriba)–, aunque en el MNAC quedan unas  joyas como «La catedral de los pobres» de Joaquim Mir (abajo).

 

El detalle
SANT FELIU, PUNTO DE ENCUENTRO

El teniente de alcalde de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Ciurana, aseguró ayer que todavía no ha visto ni una sola de las obras que podrían ir a la Ciudad Condal si el proyecto se materializa. Quien sí conoce parte de ese inventario es el conseller de Cultura, Ferran Mascarell, como así lo admitió hace unas semanas a este diario. Tiene la ventaja de poseer casa en Sant Feliu de Guíxols, hecho que le ha permitido visitar en alguna ocasión a la baronesa Thyssen y conocer de primera mano parte de la colección de arte.

 

Vídeos

  • 1