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jueves, 30 octubre 2014
23:55
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La Razón

Europa

Los escenarios griegos por Kevin Featherstone

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Este domingo, Grecia y la zona euro afrontan una encrucijada. Si bien el resultado electoral ayudará a determinar la permanencia de Grecia en el euro e incluso, la viabilidad de la zona euro, a corto plazo dominará la incertidumbre en los mercados que buscarán señales de si los helenos se quedan o se van.

Existen dos escenarios probables. Uno de ellos es que Syriza de Alexis Tsipras gane las eleccciones y sea el elegido para formar un gobierno de coalición. Sus opciones para formar un gobierno estable se verán seriamente limitadas. Tendrá que convencer al Partido de la Izquierda Democrática para unirse a él. Ellos insisten en mantener a Grecia en el euro y renegociar los términos del rescate. Pero muchos en Syriza buscan la liberación total de las condiciones del rescate financiero y serán reacios a conformarse con una modesta renegociación del memorándum. Además,  es probable que Tsipras necesite el apoyo de otros partidos, como los griegos independientes, un grupo disidente del partido de derecha nacionalista. El acuerdo entre ellos será difícil. Mientras los partidarios de Syriza estén celebrando su victoria, los mercados financieros mostrarán su miedo y apostarán contra el euro. Los socios europeos –en tensión después del salvamento a los bancos españoles y la preocupación de lo que pueda ocurrir a Italia– estarán obligados a elegir entre renunciar a su aliado molesto o alejar a la zona euro del colapso. No  habrá un liderazgo decisivo fuerte de Europa y esto contribuirá a la inestabilidad internacional.

Una vez esté Tsipras instalado en la mansión del primer ministro de Maximou, se verá atrapado entre las presiones nacionales e internacionales. Es muy poco probable que sea capaz de controlar los acontecimientos y dirigir la política helena hacia su destino elegido, sea lo que sea. Si opta por el compromiso un ajuste moderado de rescate de Grecia, se enfrentará al rechazo de muchos de sus partidarios y tendrá  una política parlamentaria complicada. Si se decide por abandonar las condiciones del memorándum, los líderes de la zona euro tendrán poco margen para dar marcha atrás, sus propias opiniones públicas no se lo permiten. Por lo tanto, si se trata de un callejón sin salida y la troika, a cargo de los préstamos de rescate de Grecia, cierra el grifo del dinero, Tsipras no tendrá otra alternativa que nacionalizar los bancos de Grecia e introducir una moneda chatarra nueva –un euro griego– que nadie va a querer. Bancos y cajeros automáticos cerrarán un par de días. Los ahorradores y los turistas entrarán en pánico. Lo que obtienen de los bancos a cambio de sus euros puede ser una moneda de valor de un 50% menos, tal vez un 75% menos. La economía se instalará en la parálisis y el caos brotará en las calles. Los hospitales sin dinero en efectivo para comprar medicamentos tendrán que esperar, dolorosamente.

El segundo escenario posible es que Nueva Democracia quede primero y sea el encargado de  formar una coalición. Su líder, Antonis Samaras, probablemente será capaz de lograr un acuerdo con el reducido centro-izquierda del PASOK, liderado por el ex ministro de Finanzas Evangelos Venizelos. Sin embargo, es posible que necesite llegar más lejos y tantear a los partidos más pequeños como la Izquierda Democrática. No hay perspectiva de mucho más. Habrá que esperar a que acuerden una plataforma común. El problema para ellos será que Syriza, desde la segunda plaza, seguirá en ascendente, absorbiendo todas las protestas presentes y futuras contra las difíciles condiciones de austeridad impuestas por el rescate. Será una oposición temible en casa.

En este escenario, los líderes de la zona euro se enfrentan a un gobierno en Atenas que se verá peligrosamente cerca de la «caminata-muerta», la vieja guardia que ellos mismos habían humillado y debilitado en el último año o más. Será imperativo para la UE hacer todo lo posible para reforzar al nuevo gobierno, incluyendo el ofrecimiento de una renegociación del plan de rescate de Grecia. Se puede extender el plazo del préstamo y la facilidad de los objetivos en el corto plazo y mediano plazo. Sólo entonces podrán mantener la zona euro en conjunto, tranquilizar a los mercados, y evitar el contagio de la crisis a otros estados de la zona euro. Si insisten en el retorno a la posición anterior de austeridad sin el alivio, el gobierno Samaras es probable que falle y caiga y van a tener una gran crisis en sus manos.

Los observadores extranjeros, rara vez se molestan en ver los detalles finos de cuántos escaños tendrá cada parte después de la elección. Este domingo por la noche será diferente. El partido que obtenga el primer puesto enviará una señal crucial para el futuro no sólo de Grecia, sino también del euro. La UE se enfrascará en porcentajes absurdos. Pero no contenga la respiración, la incertidumbre es probable que dure más allá de lo necesario.

 

Kevin Featherstone
LSE Instituto Europeo
 

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