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viernes, 19 diciembre 2014
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La Razón

Picardo: «Gibraltar nunca será español»

  • Picardo acusa a España ante la ONU de «hostigar» a la colonia británica. El ministro principal califica a la Guardia Civil de «fuerza paramilitar»
     

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LA IMAGEN Tras la visita de los condes de Wesex, el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, se ha hecho más fuerte al verse respaldado por la Corona británica
LA IMAGEN Tras la visita de los condes de Wesex, el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, se ha hecho más fuerte al verse respaldado por la Corona británica

Madrid- El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, se presentó ayer ante el Comité de la ONU con toda una batería de ataques, insultos y desprecios hacia España y el Gobierno e incluso con interpretaciones, cuando menos peculiares, sobre la situación actual. Tras un mes de conflicto en aguas de la Bahía de Algeciras y crecido por el apoyo reciente de la Corona británica con la visita de los condes de Wesex, Picardo espetó en tono airado al embajador español, Fernando Arias, presente en el comité, que «abran los ojos, Gibraltar nunca será española».

El diplomático español se limitó a defender con un tono calmado ante la ONU la integridad territorial de España, subrayando que Gibraltar es «una colonia», dejando claro que el futuro sobre la situación de Gibraltar debe decidirse conjunta y únicamente entre Madrid y Londres, rechazando la petición que el propio Picardo hacía a este mismo comité, al que invitó a visitar el Peñón para ver la «distorsionada visión española del asunto» de dialogar a tres bandas. Arias prefirió mantener un discurso constructivo y subrayó que «nosotros somos flexibles y tenemos en consideración a la población. Nos interesa su desarrollo y bienestar, así como tener su acuerdo, pero la negociación es entre Madrid y Londres».

Sobre la situación de los pesqueros españoles que están siendo atacados por las autoridades británicas, el embajador español lo tiene claro: «Sólo hay que aplicar el acuerdo de pesca. Si se aplica, no hay ningún problema. El derecho está a favor nuestro». Sin embargo, la visión de Picardo es distinta, ya que para el ministro, el problema con los pescadores españoles «se solucionará dentro del Derecho de Gibraltar». Lo cierto es que el ministro principal de Gibraltar no quiere oír hablar de la validez que el derecho internacional otorga al Tratado de Utrecht, por el que la independencia gibraltareña es totalmente inviable sin el consentimiento español, tampoco quiere recordar el hecho de que la ONU defienda los derechos de los habitantes de poblaciones que han sido impuestas y no colonizadas como es este caso. Para él, independientemente de lo que dicten las leyes, las aguas de la Bahía son de Gibraltar.
La soberbia del ministro principal gibraltareño le llevó a afirmar que «España puede ir a los tribunales internacionales para determinar el tema de las aguas y del derecho de autodeterminación del pueblo gibraltareño», pero «está clarísimo que España perdería ambos litigios y por eso quiere seguir con una política de hostigamiento». Después, Picardo tiró de victimismo para acusar a España ante la ONU de estar «atacando y hostigando a Gibraltar» y no dudó en calificar a la Guardia Civil como «una fuerza paramilitar» que ha sido  mandada a la zona de conflicto.

También se vio cualificado para  determinar la labor del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, en este asunto, al que acusó de «garantizar más fracasos en el futuro», cerrándole así cualquier posibilidad de trabajar de manera conjunta para solucionar el problema.

El diálogo a tres bandas
Tras denunciar ante el Comité de la ONU el acoso que, a su juicio, están sufriendo y poner de manifesto en declaraciones a Efe que la única pretensión española es «atacar su economía y su integridad territorial», el ministro principal de Gibraltar instó al Gobierno a  «dialogar de manera conjunta y pasar de este enfrentamiento, que es una manera de resolver esta situación del siglo XVIII». Cambiando de rumbo su discurso,  tras los numeros improperios destinados a España, Picardo finalizó afirmando que «España y Gibraltar deberían ser países aliados» y trabajar en «cooperación y amistad».

 

EL PSOE CULPA AL EJECUTIVO DE LOS ATASCOS EN LA VERJA
El PSOE de La Línea de la Concepción (Cádiz) criticó ayer al Gobierno central por las colas que se vienen produciendo en la frontera de Gibraltar, y que achacan a la política seguida por España en relación al aumento de la hostilidad con el Peñón por el reciente conflicto pesquero. Según explican en un comunicado, los socialistas linenses consideran que la colas se deben a «instrucciones» que «el Gobierno del PP viene dando a la Guardia Civil». Además, califican la medida de «injusta» e «insolidaria» y consideran que «el pueblo de La Línea es el que tiene que soportar las erróneas políticas que desde Madrid se diseña». Pero, además, culpan directamente al alcalde de Algeciras y diputado nacional del PP, José Ignacio Landaluce, de ser «el verdadero animador de esta estrategia perjudicial para los linenses». Y mientras los socialistas se centran en sus críticas, tres integrantes de la comisión técnica de Gibraltar, que negocia con los pescadores españoles una solución al conflicto suscitado hace tres meses, visitaron ayer las flotas de Algeciras y La Línea para conocer de primera mano sus artes y procedimientos de pesca. Uno de los técnicos ha venido directamente desde Londres.

 

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