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lunes, 14 abril 2014
21:03
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La Razón

Salvar el euro

El huracán Tsipras amenaza con el exilio heleno

  • Su promesa de enterrar el memorándum de la UE aboca al país a la puerta de salida

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Alexis Tsipras
Alexis Tsipras

En el otro extremo del mapa político griego se encuentra la Coalición de la Izquierda Radical de Alexis Tsipras, cuya posible victoria en las urnas se ha convertido en una auténtica pesadilla para las cancillerías europeas. Su promesa electoral de enterrar el memorándum que está matando a la moribunda economía griega y negociar un nuevo acuerdo con la UE y el FMI está calando entre una población que siente cómo dos años y medio de austerida no han traído consigo ninguna mejora. Empatado en los últimos sondeos con Nueva Democracia, promete nacioalizar los bancos y las empresas estratégicas, eliminar las reducciones salariales de los funcionarios y dejar de pagar la deuda griega hasta que vuelva a crecer la economía del país. «Queremos decir al pueblo griego, y se lo queremos decir alto y claro para que nos escuchen los líderes europeos, que nadie puede ser conducido voluntariamente a la indignidad, al sometimiento y al suicidio», aseguró en un reciente mitin de campaña.

Para el redactor jefe del diario «Kathimerine», Nikos Konstandaras, el éxito de la izquierda radical responde a la novedad y al cansacio del electorado de los partidos tradicionales. «Al principio fue un voto de protesta, porque nadie, incluido Syriza pensaba que pasarían de un cinco por ciento a un diecisiete. Eso sorprendió a todo el mundo. A partir de ese momento la gente se empezó a sentir atraida por Syriza, atraida contra la austeridad, por el cambio, por algo nuevo». Sin embargo, nos advierte Konstandaras, «lo malo es que Syriza no parece que proponga nada nuevo. Lo único que quieren es volver al buen tiempo de antes del rescate. Su mensaje es muy fuerte para aquellos que quieren el cambio sin pensar en más cosas».
Sea como fuere lo cierto es que si hoy resulta el más votado, tendrá muy difícil formar una coalición de gobierno estable. Los analistas también desconfían que sea capaz de dirigir el país a su destino, sea cual sea. En principio Syriza podría contar con el apoyo de Izquierda Democrática (Dimar), una formación más moderada y proeuroea, pero probablemente no sumarían los votos suficiente.

Por eso, los analistas políticos griegos no descartan que el partidos de los Griegos Independientes, una escisión nacionalista de Nueva Democracia que abanodnoó el partido a comienzos de año por su oposición al rescate finanicero pueda prestar a Tsipras su apoyo parlamentario. Ambos partidos, pese a sus evidentes diferencias ideológicas, comparten su odio al memorándum.

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