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martes, 29 julio 2014
12:43
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La Razón

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Ascot tocado por la polémica

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Isabel II, junto a su esposo, el duque de Edimburgo, ayer en Ascot
Isabel II, junto a su esposo, el duque de Edimburgo, ayer en Ascot

Los que apostaron por que la soberana luciría un sombrero azul celeste fueron a recoger apresurados sus libras. Al fin y al cabo, el Royal Ascot nunca ha sido simplemente una carrera de caballos. Este evento deportivo siempre ha servido de excusa para reunir a la alta sociedad, ampliar la agenda para futuros negocios y tomar nota de las tendencias de primavera-verano que las ricas herederas llevaban a juego con sus estridentes tocados. Además, la moda en esta edición mandó más que nunca. Por primera vez entraron en juego las nuevas normas de vestimenta. Los tocados se cambian por sombreros, los escotes palabra de honor por elegantes vestidos con tirantes y las faldas cortas por otro atuendo que tape la tímida rodilla. La regla fundamental: se sugiere, no se enseña.

Isabel II y su marido, el duque de Edimburgo, totalmente recuperado de su infección de vejiga, fueron los encargados ayer de dar el pistoletazo de salida a una cita que durante los próximos cinco días dará mucho que hablar. Quién va, quién no va, y lo más importante, cuáles son los diseñadores fetiche de las «celebrities». Y cómo no, todo el mundo espera con ansias a Catalina. La duquesa de Cambridge se ha convertido en una imprescindible en este tipo de saraos y su familia también. Recordemos que fue precisamente el año pasado, cuando la reina invitó a los padres de su nuera a que tomaran parte en el conocido como Día de Damas. 
Acostumbrados ya a que los Middleton les quiten todo el protagonismo allá donde van, Carlos y Camila quisieron aprovechar su minuto de gloria dejándose ver ayer en el palco real. La duquesa de Cornualles optó por un traje en tonos crema que acompañó con un elegante sombrero. No fue necesario que se pusiera la pasmina con la que los encargados de protocolo obsequiaban a las invitadas que iban más descocadas.

 

Un exigente reglamento
- Las mujeres deben vestir trajes  de corte elegante, con una longitud hasta la rodilla.
- No se permite el escote palabra de honor ni el cuello halter.
- Queda prohibido el uso de tocados aunque se acepta la utilización de accesorios, si éstos cubren al menos 10 cm de la cabeza.
- En el caso de los hombres, se recomienda traje de corte clásico con chaleco, corbata y sombrero de copa de color gris o negro.

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