Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
miércoles, 30 julio 2014
13:10
Actualizado a las 

La Razón

Madrid

Prisión sin fianza para Özgüir

  • La ex pareja de la mujer atacada con ácido ingresa en la cárcel hasta el jucio. La jueza considera que planeó la barbarie y le prohíbe hablar con ella

  • 1

MADRID- A los pocos minutos de sentir el ácido en la cara, cuando su rostro comenzaba a desfigurarse para siempre, Mari Ángeles pronunció una frase que quienes la escucharon ataron cabos rápido. Quizás era la conclusión más facil pero no debían de estar muy desencaminados cuando una jueza pensó ayer lo mismo, esta vez, con pruebas de peso. En cuanto la Policía llegó a Río Ulla 7, el lugar donde un litro escaso  de ácido cambió el rostro y la vida de María Ángeles Ruiz González, la joven de 29 años contestó a las primeras preguntas de la Policía. «¿Tiene algún enemigo?», preguntó un agente de Ciudad Lineal. «No, que yo sepa... Bueno, estoy en trámites de separación con mi marido», dijo ella, sin dudar todavía de su ex pareja, de quien decidió separarse apenas una semana antes. Los comerciantes que socorrieron a la mujer se miraron entre sí. «Nosotros pensamos, que "blanco y en botella", sobre todo cuando dijo el nombre de su marido y sonaba a árabe o algo así», comentó Arancha, la  empleda de una correduría de seguros. Sin embargo, los primeros movimientos policiales despistaron un poco a quienes intuían que Özgüir Dogan, un ciudadano de origen turco de 29 años y sin antecedentes policiales, estaba detrás de todo lo ocurrido a Mari Ángeles. La terrible agresión se produjo sobre las diez de la mañana del miércoles y no fue hasta última hora de la noche cuando los agentes del Grupo VI de Homicidios, encargados de esclarecer este caso, le tomaron declaración. Le soltaron porque no había indicios contra él. Al mismo tiempo, los agentes hablaron largo y tendido con Mari Ángeles, ingresada en la Unidad de Quemados de La Paz. La mujer no había denunciado nunca a su pareja por malos tratos pero al día siguiente solicitó una orden de protección contra él que la Policía aún no ha tramitado por permanecer la mujer bajo custodia policial en La Paz. Las charlas policiales dieron más frutos de los esperados y desembocaron en la detención, el pasado viernes por la tarde, de Dogan. El arresto fue practicado por los agente sdel Servicio de Atención a la Mujer (SAM) de la Policía Nacional ya que le imputaban malos tratos en el ámbito familiar, anteriores al ataque con ácido.

Campaña de acoso
Ayer, Dogan fue puesto a disposición judicial sobre las 18:30 horas. La magistrada del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 3 decretó su ingreso en prisión, comunicada y sin fianza. Le imputa cuatro delitos: homicidio en grado de tentativa (tiene pruebas de que él está detrás de la barbarie del ácido), maltrato habitual en el ámbito familiar,  robo con violencia y coacciones. Estos dos últimos responden a la campaña de acoso que Mari Ángeles sufría desde que decidió separarse: llamadas de teléfono, el robo de su bolso... Él no hacíaada pero, al parecer, orquestaba todo. Así lo consideró ayer la jueza, quien acordó también la medida cautelar de prohibición de comunicaciones y aproximación del imputado a la víctima para evitar que pueda ponerse en contacto telefónico con ella desde el centro penitenciario.


Párpados y labios abrasados
Tiene los párpados y los labios completamente abrasados. Aunque las quemaduras por ácido apenas alcanzan el 3 por ciento del cuerpo de Mari Ángeles, ingresada en la Unidad de Quemados de La Paz,  todavía le queda un auténtico calvario por pasar. Cuando los sanitarios comprueben que la hinchazón de la zona afectada ha bajado y no ha sufrido ningún tipo de infección, comenzará la primera parte de la recuperación. Le realizarán cirujía reconstructiva: injertos de su propia piel para reconstruir las zonas más afectadas.

Vídeos

  • 1