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sábado, 02 agosto 2014
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La Razón

Coyuntura

Rajoy prepara otro paquete de ajustes para cumplir con el déficit

  • En julio decidirá su alcance y su calendario. Defenderá en la UE una agencia de deuda común

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Rajoy durante su intervención en la clausura de la asamblea general ordinaria de la CEOE
Rajoy durante su intervención en la clausura de la asamblea general ordinaria de la CEOE

El mes de julio retratará el alcance del nuevo paquete de reformas y ajustes que aprobará el Gobierno para cumplir con el objetivo de déficit y con las exigencias de Bruselas. En ese mes se conocerá el techo de gasto y cuál es la radiografía de las cuentas públicas a mitad de ejercicio. Ayer el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, confirmó ante los empresarios que su Ejecutivo adoptará próximamente nuevas decisiones impopulares, aunque no anticipó más detalles. «Pronto, a lo largo de este año, habrá nuevas medidas económicas, que no tendrán más objeto, por difíciles que sean, que crecer y crear empleo», sostuvo ante la asamblea general de la CEOE. Rajoy hace así un gesto en respuesta a la presión externa para que se mueva, pero, muy pequeño porque el Gobierno sigue resistiéndose a nuevas concesiones a la UE sin cerrar la negociación sobre el rescate financiero y sin saber el resultado del Consejo Europeo de esta semana.
Rajoy ha dado una vuelta de tuerca a su «europeísmo» de siempre porque está convencido de que la salvación de España depende de que el euro se consolide como moneda, y también de que la UE avance hacia la integración. Por eso acudirá a la decisiva cita europea de este jueves con el discurso de que urge crear una autoridad fiscal que coordine las políticas de los estados miembros, marque la orientación de los presupuestos y controle la ejecución presupuestaria. Y que en última instancia esa integración fiscal culmine en una agencia europea de deuda con emisiones conjuntas –ayer Angela Merkel rechazó que en el Consejo Europeo se cierren los eurobonos. En relación a los bancos, el presidente español quiere que haya un supervisor común, un fondo de garantía de depósitos, un fondo de reestructuración y liquidación de entidades y reglas de actuación también comunes.
El Gobierno está preocupado por los resultados de la cumbre: «Sin un mensaje político contundente y un calendario de integración claro, no se podrán despejar todas las dudas sobre la estabilidad de España y de la zona euro».  En clave nacional, Rajoy seguirá aprobando ajustes para garantizar la estabilidad presupuestaria y atender los problemas de financiación y liquidez. Pero el Ejecutivo cree que sus resultados serán escasos si la UE no avanza en paralelo en su integración. El presidente advirtió ayer de que la inyección de fondos a los bancos exigirá «esfuerzos importantes» a las entidades y servirá para abrir el crédito.


Almunia mete más presión
El vicepresidente y comisario de la Competencia de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, aseguró ayer en Madrid que, «se diga lo que se diga», el grado de cumplimiento de «todos y cada uno de los compromisos adquiridos por España» como miembro de la UE serán mirados «con más atención» por Europa desde ayer, una vez que se ha solicitado por carta el rescate bancario. Almunia advirtió de que las recomendaciones que haga a partir de ahora Bruselas a España «son obligaciones».

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