Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
sábado, 22 noviembre 2014
22:01
Actualizado a las 

La Razón

Andalucía

Jiménez: «Hay quien quiere ser como el Bosón partícula y energía a la vez»

  • El vicesecretario del PSOE dice que «no hay críticos ni nada» y éstos reclaman integración

  • 1
José Antonio Griñán, en el centro, rodeado de su nueva Ejecutiva andaluza
José Antonio Griñán, en el centro, rodeado de su nueva Ejecutiva andaluza

SEVILLA- El nuevo vicesecretario general del PSOE-A, Mario Jiménez, estrenó cargo con una rueda de prensa en la que la valoración del XII Congreso Regional del partido era ineludible. Máxime, después de que el reelegido secretario general, José Antonio Griñán, dejara fuera del reparto de juego para el cuadro de mando a los críticos minoritarios de Sevilla, Cádiz, Córdoba y Málaga, y a los mayoritarios de Jaén.

Griñán ha mantenido en alguna ocasión que tenía un proyecto de partido y de Gobierno andaluz diferentes a los de la etapa de su antecesor en ambos, Manuel Chaves. Los resultados electorales del 25-M le permitieron consolidarlos. En el caso de la Junta paradójicamente gracias al apoyo de IU, en el ámbito del partido, apostando por separarlo del poder ejecutivo. Sin embargo, la decisión de señalar antes del cónclave autonómico a sus candidatos para las secretarías generales provinciales y su «desahogada» intervención en el plenario provocaron, entre otras cuestiones, que casi el 29 por ciento de la federación andaluza votara en blanco a su reelección.

Grupo al que ayer Jiménez intentó restar importancia. «Terminado el congreso –aseveró– sólo hay un Partido Socialista de Andalucía, ni críticos ni nada». Una formación que, según defendió, «no ha perdido la referencia de la realidad» y ha ratificado «lo que la ciudadanía dijo el 25 de marzo, que la persona que deber ser el líder en todos los terrenos de la comunidad es uno y se llama José Antonio Griñán».

En ese sentido, lanzó un par de mensajes a los delegados que no respaldaron al secretario general ni a la Comisión Ejecutiva. No dudó en plantear que algunos «tendrán que explicar» por qué «quebraron» el mandato representativo, en favor del líder del PSOE-A, de las asambleas con el que acudieron al congreso.

Lamentó que haya en el partido quien «quiera ser» como el Bosón de Higgs, «partícula y energía a la vez» y advirtió de que «no se puede soplar y sorber a la vez».

Para jiménez, «un alcalde al que lo vote el  70 por ciento de su pueblo es capitán general y Griñán lo es». Lo ha respaldado el 71.

Si bien, fuentes socialistas creen que el secretario general «no ha sabido» convertir el caudal de votos en herramienta» para «ganar enteros en el partido».  Consideran que «su imagen no ha salido bien parada» de un cónclave en el que «su soberbía crecía conforme los datos que se conocían no le iban bien». Las mismas fuentes replican a Jiménez que «tal vez ellos también tengan que explicar, por ejemplo, por qué casi un tercio de la nueva Ejecutiva es sevillano». «La integración ha brillado por su ausencia en todos los sentidos», lamentan.

Con todo, la tónica general es la expresada por el gaditano Rafael Quirós, alcalde de Barbate y líder de los críticos de Cádiz que aspira a la Secretaría General de esa provincia, como la oficialista Irene García, quien aseguró ayer que «respetará» a la renovada dirección regional. En su perfil de la red social Twiter, Quirós escribió: «El congreso regional queda cerrado. Ahora sólo toca lealtad con el secretario general y la Ejecutiva... enhorabuena». Una actitud que, eso sí, reclamó de vuelta al «aparato», como otros aspirantes críticos a las ocho secretarías territoriales, para las ejecutivas que salgan de los congresos provinciales que se celebrarán en los próximos días. Y una lealtad que es la que Griñán exige a los suyos tras su reelección, a imagen de la que él mismo ha mostrado a Alfredo Pérez Rubalcaba tras ganar éste la Secretaría General del partido, pese a que su apuesta era Carme Chacón. Rubalcaba le ha correspondido ahora con su apoyo sin fisuras en el congreso. El mensaje de ambos es claro: la prioridad han de ser los problemas de los ciudadanos, «no los nuestros».

Cruce de solicitudes al margen, la nueva estructura de la Ejecutiva socialista tiene cinco áreas, además de las secretarías ya conocidas, que estarán coordinadas por el vicesecretario general: Organización, Ideas, Igualdad y Política Social, Acción Ciudadana y Economía y Desarrollo Sostenible. En cuanto al Grupo Parlamentario, el portavoz será Francisco Álvarez de la Chica pero Jiménez se ha reservado la Presidencia.

Vídeos

  • 1