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viernes, 31 octubre 2014
07:54
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La Razón

Sevilla

«Hay partido» en el PSOE de Sevilla

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Sevilla- La presentación de Antonio Gutiérrez Limones como candidato a la secretaría general del PSOE de Sevilla, como mínimo, aporta luz a una batalla que desde el sector oficialista se anunciaba clara como un atardecer de Cézanne. Vista la expectación suscitada en la sede de Luis Montoto y los barones presentes, la pugna, como la realidad, juega más bien al «sfumato», como los cuadros de Leonardo.

El ex presidente de la Junta José Rodríguez de la Borbolla; el ex alcalde Manuel del Valle; delegados como Jaime Mougán o Carmen Tovar; parlamentarios como Alfonso Rodríguez Gómez de Celis; la Autoridad Portuaria, Manuel Fernández; alcaldes como Francisco Toscano de Dos Hermanas, José Vicente Franco de Coria,  Javier Fernández, de La Rinconada; y concejales como Encarnación Martínez o Juan Manuel Flores. También se dejaron ver el ex regidor de San Juan de Aznalfarache Juan Ramón Troncoso; María José Vázquez, Salud Santana, Alfonso Mir del Castillo, Nieves Hernández, Demetrio Pérez, Justo Padilla, Eva Patricia Bueno y un largo etcétera que, como mínimo, dejó en tablas la batalla de la capacidad para aglutinar afiliados –quizás, incluso, ganó Limones– respecto a la presentación de la candidatura de Susana Díaz. Si el martes pasado la sede provincial se asemejaba al comedor de Hogwards, ayer emulaba a la boda de Lolita.

Del movimiento de fichas en el tablero, se infiere que, en clave orgánica, lo que parafraseó la candidata Susana Díaz y su escudero Villalobos la semana previa es un «si (no) me queréis irse», adelantando el anuncio de que se presentaba, difundiendo un comunicado de apoyo tras las críticas de De la Borbolla por compaginar cargo institucional y en el partido y el listado de alcaldes socialistas que van con los oficialistas. El objetivo, indicaron fuentes críticas a LA RAZÓN de Sevilla, era «que ni siquiera nos presentáramos». Pero, como resaltó Limones, «hay partido». «Y lo vamos a ganar», añadió el candidato.

De las intervenciones, descifradas por partes, se colegia un contundente mensaje común. Silvia Calzón, la secretaria general del PSOE de Utrera, que actuó de maestra de ceremonias, resaltó que «es la hora de la valentía». Paola Navarro, la concejal más joven de la provincia, indicó que «sería más fácil adoptar otra posición, pero estoy más cómoda siendo fiel a los valores. Estoy aquí (y no con Susana Díaz, vino a decir) porque me lo pide el cuerpo y me sale del alma. A mí no me gusta que me callen la boca». Carmeli Hermosín señaló que «estuve el otro día en un acto en el que creía que no cabía más gente, pero sí: cabe más todavía». Hermosín habló de «construir un partido donde todos podamos sentirlo de verdad. Un partido donde el pensamiento no sea un estorbo, que la libertad sea de verdad y no se tenga miedo de decir lo que se piensa». Evangelina Naranjo subrayó que el PSOE necesita «hombres con el respaldo de los ciudadanos, no sólo de los militantes» y exigió «que nadie utilice a los municipios de Sevilla».

Limones habló de «debate, diálogo y consenso», dio las gracias a todos, también «a los que han querido venir y no han podido», de «libertad y esperanza»; para disipar dudas y destacó «el apoyo a Griñán y a Rubalcaba; es lo que toca». El alcalde de Alcalá solicitó «respeto máximo para Susana Díaz» y ofreció «libertad para ir a escuchar» a «su compañera», «para ir a todos sitios». Limones opinó que el proyecto del PSOE «ha fracasado porque el interés particular se ha antepuesto al general». Concluyó con dos propuestas: crear una agrupación municipal de Sevilla y un consejo municipal en la próxima  ejecutiva, donde «todos cuenten por igual». Y dos compromisos: «Llamaré (para formar equipo) a compañeros que han apoyado la otra opción»  y «vamos a abrir las ventanas para airear, que entre aire fresco y limpio». Por allí también andaban, por cierto, el dimitido secretario José Antonio Viera, en primera fila, o el imputado por en la trama ERE Ramón Díaz.

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