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jueves, 23 octubre 2014
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La Razón

Destinos

Emociones fuertes en familia

  • La diversión está asegurada para grandes y pequeños. Subirse a la montaña rusa más grande de Europa, surfear en pleno Madrid o acariciar un pelícano son algunas de las alternativas que ofrecen los parques temáticos que salpican España
     

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Emociones fuertes en familia
Emociones fuertes en familia

Preparados, listos, ya! Los nervios antes de subir a una atracción, la explosión de adrenalina al bajar y la diversión durante el trayecto son una buena combinación para un verano diferente. Eso sí, en un parque temático no caben las dudas. Basta con mantener los ojos bien abiertos, añadir una dosis de aventura a cada paso y muchas ganas de pasarlo bien.

Emociones de récord
 Puestos a elegir un parque temático, Port Aventura se encarama en el primer puesto de la lista por méritos propios, no en vano se trata del parque decano de nuestro país, ya que abrió sus puertas en 1995. Ahora, casi 20 años después, sigue marcando tendencia y acaba de inaugurar Shambhala, la montaña rusa más alta de Europa gracias a sus 76 metros de altura y la caída más imponente y de mayor velocidad del viejo continente. Aquí, mejor no pensárselo. La silueta de Shambhala entrecortada por el mítico Dragon Khan resulta abrumadora cuando se divisa a kilómetros de distancia y corta la respiración cuando se contempla. Pero ahí no acaba todo. Los amantes de las emociones fuertes tienen una cita en Huracán Cóndor, con 86 metros de caída libre, y en Furius Baco, donde salimos, literalmente, disparados, pues pasamos de cero a 135 kilómetros/hora en apenas tres segundos. A pesar de todo, Port Aventura está diseñado para disfrutar en familia, gracias a atracciones acuáticas como Tutuki Splash, el aserradero de madera Silver River Flume o los clásicos autos de choque. Sin embargo, el rincón perfecto para los más pequeños es Sésamo Aventura, donde los entrañables Elmo, Coco, Epi y Blas les invitan a vivir sus primeras emociones fuertes. Para hacer el viaje completo y más cómodo, nada mejor que alojarse en alguno de los hoteles temáticos que se sitúan dentro del parque, como el del Lejano Oriente o el caribeño.

Noches de película
 Al sur de Madrid, en San Martín de la Vega, Piolín o Superman son los encargados de dirigir el entretenimiento de toda la familia. Cruzar la puerta de entrada del Parque Warner significa adentrarse en un mundo de película y fantasía, ya que podemos colarnos en la casa de la abuelita de Piolín, en la de Bugs Bunny o en la Loca Academia de Policía. Como novedad para este verano, el visitante puede vivir toda la magia del cine en el espectáculo nocturno que se representa cada noche en El Lago. Se trata de un show de 15 minutos caracterizado por su fuente cibernética de grandes dimensiones que tiene efectos de luz, focos y pantalla de agua donde se representan las historias más emblemáticas del celuloide.

Baño con osos marinos
Faunia, el parque temático de la Naturaleza en Madrid, es una cita obligada para los apasionados del reino animal, más aún durante el verano, ya que los sábados de julio abre hasta el anochecer. Así, a la luz de la luna, los visitantes pueden descubrir las especies que habitan en Sombras Silenciosas, los misterios que se esconden Bajo Tierra o los reptiles y anfibios más venenosos del planeta. Pero en Faunia hay muchas cosas que hacer antes de que caiga el sol. No hay que perder la oportunidad de bañarse con osos marinos, pues se trata de una experiencia única en Madrid que permite a los mayores de cuatro años zambullirse en el mundo de los entrañables osos marinos (esta actividad requiere cita previa y tiene un precio de 39 euros de lunes a jueves y de 45 euros los viernes, sábados y domingos). Los que prefieran no mojarse pueden interactuar con los pelícanos y colarse en su morada, mientras que los menos atrevidos pueden conformarse con observar el vuelo de rapaces, el sigiloso andar de los pingüinos o el devenir de los monos. 

Surf en Madrid
En la capital de España no hay playa, pero eso no es un impedimento para disfrutar de un día de  mar. La «culpa» de ello la tiene Aquopolis, el parque acuático que acaba de inaugurar Wavesurfer, una atracción que crea una ola artificial para poder surfear o hacer «body board» sobre una superficie deslizante y acolchada que permite cabalgar la ola con total seguridad. Sin olvidar el Boomerang, para los más atrevidos, o el río rápido, para ir en familia. Los peques cuentan con su área de entretenimiento en el mini park, con un castillo de agua, toboganes y cascadas.

En el reino de Siam
La isla de Tenerife presume de albergar el parque acuático más grande de Europa. Se trata de Siam Park, un espectacular espacio que aúna atracciones, una playa, restaurantes y zona comercial en la Costa Adeje. Aquí hay opciones para todos, ya que los pequeños tienen una ciudad, Lost city, para ellos solos, mientras que los más arriesgados no pueden dejar de subir al dragón o a la torre del poder. En familia, resulta imprescindible colarse en el mercado flotante o dejarse arrastrar por los rápidos del Mekong. Por su parte, al norte de Tenerife se sitúa Loro Parque, un espacio donde el colorido y el desparpajo de los loros queda grabado en la retina.

Vuelta al mundo
En Andalucía, la diversión tiene nombre propio: Isla Mágica. El parque temático celebra este año su decimoquinto aniversario con nuevos espectáculos de música, humor y acrobacias, como «La vuelta al mundo», o una película en cuatro dimensiones, además de nuevas atracciones como el zum-zum de las abejas.
 

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