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miércoles, 22 octubre 2014
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La Razón

Castilla y León

«La gente compra menos pero cada vez mejor»

  • Juan Carlos lleva 15 años al frente de Disenove, una fábrica de muebles en Guardo, que aprovecha la crisis para avanzar

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«Cuando una empresa está saneada no tiene problemas, es recibida con brazos abiertos»
«Cuando una empresa está saneada no tiene problemas, es recibida con brazos abiertos»

GUARDO (PALENCIA)- «La gente sí compra menos, pero lo hace cada vez mejor. Porque cada día el público es más exigente y demanda mayor calidad». Son las palabras de Juan Carlos Murias, de la compañía de fabricación de muebles Disenove, situada en la localidad palentina de Guardo, en la zona norte de esa provincia. Su empresa, que da trabajo a trece personas -entre empleados en la factoría, repartidores y comerciales-, ha logrado adaptarse a los tiempos y ha invertido para que la crisis no afectara tanto. Así lo explica Juan Carlos, quien señala que «hemos ido mejorando, hasta alcanzar una alta productividad, a partir de buen rendimiento con el número adecuado de empleados».

Guardo es una zona periférica. Y hasta allí llegaron los fondos Miner. Juan Carlos sí los aprovechó para abrir su empresa, en una nave de 1.200 metros cuadrados, donde se situaba la antigua planta de explosivos Riotinto. «Empecé de cero y las condiciones fueron favorables. Las ayudas me las ingresaron en un tiempo récord», sentencia.

Los tiempos cambian, y con ellos también la fábrica, que realizaba interiores, pero al principio adquiría los frontales y puertas de los muebles. «Con el tiempo hemos adquirido maquinaria para ser autosuficientes», asegura Juan Carlos, que pone como ejemplo equipamiento de canteado de aluminio -del que disponen factorías que se cuentan con los dedos de la mano- o taladros múltiples y controles numéricos.

Un crecimiento que se ha traducido en los datos de facturación, que se mantiene por encima de los 1,3 millones de euros, a pesar de la coyuntura económica. Ésta, confiesa Juan Carlos, también les ha afectado, aunque en menor medida que a otras compañías. En este contexto, asegura que la inversión en maquinaria dio paso en 2011 a una mayor inversión en catálogos, publicidad y apertura de nuevos mercados. «Hace unos meses me encargaron una cocina. Llegó a nombre de una mujer, pero conociendo estos regímentes vete a saber quién se esconde tras ese nombre. Igual la cocina era para Fidel Castro», bromea.

Sobre la gran preocupación de cualquier negocio, la calderilla, señala que «cuando una empresa está saneada no tiene problemas, porque no la hace falta ir a pedir dinero y es recibida con los brazos abiertos en todos lados», indica. «Cuando queremos invertir, disponemos de liquidez, lo que es un seguro».

Las administraciones no copan mucho protagonismo en su día a día. «Nos ayudaron en el inicio, pero a la hora de dar subvenciones plantean mucha exigencia, y en zonas como éstas sólo se acuerdan de nosotros a la hora de pedir votos». Sobre la producción, cree que es la adecuada, y lo ilustra bien: «el que mucho abarca poco aprieta».

Asignatura pendiente
Precisamente a los poderes públicos se dirige para reclamar mejores infraestructuras viarias.  «Nuestra zona de influencia es Cantabria, Asturias y Castilla y León, y salir de Guardo se convierte en una odisea», denuncia. «Los accesos a municipios como Cervera de Pisuerga son muy malos y las carreteras están obsoletas. Han echado asfalto por encima, pero hay curvas horribles y estrechez. Para esto debería haberse aprovechado la inyección de fondos Miner», agrega. «Cada semana viajo  a León y la carretera desde aquí es inhumana, tercermundista. No ya para viajar en el camión, para  hacerlo en el coche».

 

De cerca
«Hemos hecho los deberes a tiempo, y en lugar de malgastar el dinero, como sí hizo mucho empresario en España, en coches, viajes o comidas, lo reinvertimos en la fábrica, para modernizarla y poner su tecnología en una posición envidiable». Juan Carlos Murias asegura que se ha movido siempre con los pies en el suelo, porque su empresa es su modo de vida.  «Hemos ido adaptándonos a los tiempos y podemos decir, modestamente, que somos una de las fábricas punteras de Castilla y León en nuestro sector». Algo que saben reconocer los clientes, presentes incluso en Cuba adonde recientemente ha enviado un pedido, gestionado desde una gran superficie de nuestro país.
 

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