Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
lunes, 29 septiembre 2014
15:37
Actualizado a las 

La Razón

Defensa

El Ejército aparca el 60% de sus vehículos

  • El general Coll ordena bajar a servicio limitado al 50% de los que estaban en funcionamiento
     

  • 1
exentos Los vehículos  de las misiones están fuera de esta restricción
exentos Los vehículos de las misiones están fuera de esta restricción

MADRID- Cuando alguien pregunta qué alternativa hay a los recortes del Gobierno, mucha gente (incluidos algunos políticos) responde casi automáticamente «en Defensa». El departamento que dirige ahora Morenés ha perdido desde 2008 el 25 por ciento de su presupuesto hasta quedarse en 6.316 millones de euros, un 0,59 por ciento del PIB, al nivel de Luxemburgo. Pero más allá de cifras macroeconómicas, los ejércitos y la Armada llevan haciendo sacrificios mucho tiempo. Como funcionarios que son, los impuestos por cada Gobierno; como servidores, los que consideran necesarios para minimizar el gasto estatal.

El recorte del presupuesto en un 8,8 por ciento ha llevado a la Armada a reducir hasta el mínimo los días de mar de sus buques (unos 40 al año); el Ejército del Aire ha recortado ostensiblemente las horas de vuelo de sus aviones de combate y de transporte; y el Ejército de Tierra ha reducido sus maniobras. Los simuladores suplen gran parte de las horas que antes se dedicaban en los ejércitos y la Armada a la práctica real con vehículos y aeronaves, pero lo cierto es que la pérdida constante de presupuesto desde hace cinco años hace inviable adquirir el combustible necesario para muchas de las prácticas que se realizaban antes.

La última medida tomada por jefe del Ejército de Tierra, Fulgencio Coll, es una buena muestra de esta situación. Coll, en una instrucción interna a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, ordenó hace un mes poner el 50 por ciento de su parque móvil en servicio limitado, es decir, el mínimo funcionamiento imprescindible. Hasta ahora, el Ejército tenía el 80 por ciento de su flota operativa, aunque se utilizara exclusivamente lo imprescindible ante la necesidad de dejar el gasto en el mínimo posible. El 20 por ciento restante se encontraba parado por necesidades mecánicas. Ahora, el Ejército sólo dispondrá del 40 por ciento de sus vehículos en plena operatividad. El resto se mantendrá para tenerlos a punto pero no podrán hacer mucho más.
De esta orden quedan exentos, claro está, los vehículos que se encuentran en operaciones en el exterior. Los RG-31 y los Lince que están desplegados en Afganistán se mantendrán allí, y los del mismo tipo que están en territorio nacional sí mantendrán su plena operatividad para estar disponibles para su despliegue si fuera necesario.

Desde 2009, tal y como recordó el jefe de Estado Mayor de la Defensa, el almirante Fernando García Sánchez, en su comparacencia de abril, se viene aplicando a determinados materiales del Ejército de Tierra el programa especial de servicio limitado, que suponía la paralización del 30 por ciento de la flota de algunos de los medios acorazados y mecanizados, artillería de campaña y antiaérea e ingenieros. La cuestión, señalan fuentes militares, es no perder capacidades, mantenerlas como sea a punto para cuando se puedan volver a poner en movimiento.
 

Vídeos

  • 1
  • 1

    ENCUESTA