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miércoles, 29 octubre 2014
03:53
Actualizado a las 

La Razón

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La tensión sobre la deuda pública española alcanzó ayer cotas desconocidas, al romper por primera vez la barrera de los 600 puntos básicos, lo que sólo deja una opción a las instituciones europeas: que el Banco Central Europeo (BCE) compre deuda española de forma masiva para alejar la financianción de la deuda de los elevados intereses actuales.

En un viernes negro de vértigo, con la prima de riesgo en 610 puntos –máximo histórico desde la creación del euro– y la Bolsa registrando su mayor caída anual, el Gobierno anunció unos presupuestos de «emergencia nacional», cuyas previsiones retrasan la salida del túnel a 2014, y las voces dentro del Ejecutivo solicitando la intervención del BCE se hicieron notar. Ni siquiera la aprobación de Finlandia y, posteriormente, del Eurogrupo, del fondo de hasta 100.000 millones de ayuda  a la banca española lograron apaciguar la presión.
 
El más beligerante del Ejecutivo fue el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, quien calificó ayer de «clandestino» al BCE por  «no hacer nada para apagar el incendio de la deuda pública». Margallo advirtió de que la UE «no puede subsistir mucho tiempo cuando hay países como Alemania en los que la deuda pública es casi gratis y hay países que están pagando 3.000 puntos por encima».

También su homólogo frances, Laurent Fabius, solicitó a la UE que apoye ya a España. Durante su comparecencia junto a Margallo en Madrid, Fabius recalcó que «cuando hay países y ciudadanos que hacen esfuerzos considerables, pero por razones vinculadas a la especulación los tipos de interés siguen creciendo, hay que tomar medidas».

La presión a España lastró al euro, que cayó  hasta su nivel más bajo desde junio de 2010. El cierre oficial fue de 1,22 euros por dólar.

La jornada arrancó con la prima de riesgo alcanzando los 612,5 puntos básicos, un máximo histórico desde la creación del euro, aunque terminó la jornada en los 610, con la rentabilidad del bono español a diez años en el 7,26%. El interés se disparó después de que el rendimiento del bono alemán cayera con fuerza.

Las turbulencias arrastraron a las bolsas del continente, que anotaron severas caídas. El Ibex 35 registró la mayor del año tras desplomarse el 5,82%, hasta los 6.246 puntos. Pese a la aprobación de la ayuda a la banca, fue éste sector el que arrastró a la Bolsa. El valor que más cedió fue Bankia, el día que cumplía un año de su llegada al parqué, con una pérdida del 10,43%. El sector constructor también sufrió lo suyo. En Europa, Milán se dejó un 4,38%, Fráncfort, un 1,90%; París, un 2,14% y Londres, un 1,09%.

Con este desfavorable escenario, el Ejecutivo presentó ayer el cuadro macroeconómico que servirá de referencia para elaborar los  presupuestos de 2013. Las previsiones retrasan a 2014 la recuperación, al empeorar dos décimas la caída del PIB en 2013, hasta el 0,5%, con la tasa de paro en el 24,3%. Sólo en 2014 se creará empleo neto y la tasa caerá un punto: al 23,3%. El techo de gasto ascenderá a 126.792 millones con una previsión de ingresos de 124.045 millones. La partida derivada hacia las comunidaes autónomas será de  35.314 millones. Para cerrar el viernes negro, la Comunidad Valenciana se convirtió en la primera en solicitar la adhesión al mecanismo de liquidez autonómica  de 18.000 millones para «hacer frente a los vencimientos de deuda en 2012» y atender «el pago de proveedores».



El techo de gasto sube un  9,2% para pagar los intereses de la deuda
El Gobierno aprobó un techo de gasto para 2013 de 126.792   millones de euros, lo que representa un aumento del 9,2% respecto al de 2012. Excluyendo los gastos en intereses de deuda (9.114 millones de euros) y la mayor aportación a la Seguridad Social (6.683 millones) el límite de gasto no financiero del Estado quedaría reducido al 73.255 millones, con un descenso del 6,6%, cifra que supondría el margen real de maniobra del Gobierno para desarrollar sus políticas. El Estado deberá abonar el próximo año 38.000 millones de euros en deuda, cuando en 2011 el desembolso por este concepto se llevó 28.000 millones. El fuerte incremento supone un 31,6% más de lo presupuestado en 2012. Esos 38.000 millones se llevan un 67,3% de plan de ajuste de 56.440 millones para los próximos dos años y medio. Estas previsiones reflejan que la carga de la deuda se ha más que duplicado desde el comienzo de la crisis. En 2008, el pago devengado por la deuda española supuso 16.609 millones.


18 semanas sin comprar deuda
Ya van 18 semanas sin comprar deuda. Se espera que el Banco Central Europeo tenga una nueva respuesta el próximo jueves en la subasta del Tesoro español. Los apoyos europeos escasean y la compra del BCE se antoja tremendamente complicada. La desconfianza hacia nuestro país es evidente y quedó demostrada en la subasta de la semana pasada. España pagó entonces por sus letras a 3 meses un 2,362% de interés, por letras a 6 meses un 3,237% y a 12 meses, un 3,918%. Si ampliamos el margen al medio plazo, el Estado español pagaría  un 4,242% por el bono a 18 meses, un 5,457% por el bono a 3 años y por los bonos a 5 años un 4,319%. Centrándonos en el largo plazo, las obligaciones a 10 años vinieron acompañadas de un  5,743%. Si la subasta se hubiese producido durante el fatídico día de ayer, hubiéramos tenido que pagar por las obligaciones a 10 años un 7,267% de intereses. Nos esperan tiempos complicados pero, ¿comprará por fin deuda el BCE?

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