Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
lunes, 24 noviembre 2014
10:20
Actualizado a las 

La Razón

Entrevistas y Opinión

La gazapera por Antonio PÉREZ HENARES

  • 1
La  gazapera, por Antonio PÉREZ HENARES
La gazapera, por Antonio PÉREZ HENARES

Un coneja, bastante lista parece, ha escogido desde hace algún tiempo, ya comenzó a hacerlo el año pasado, el alcorque de un joven almendro  para excavar la galería de su paridera. Probó en varios otros árboles cercanos y al final se decidió por éste. Pero en realidad yo creo que lo de menos era en cuál alcorque, sino que éstos se encuentran protegidos por una malla que rodea la cabaña y que impide entrada de zorros y jabalíes, causantes de muchas bajas ya que excavan esas someras gazaperas y acaban con la totalidad de las crías. La coneja ha comprobado la seguridad del recinto y ya va esta temporada por la tercera camada. Compruebo que está en plena tarea cuando  encuentro la boca de la madriguera tapada. Los conejillos están dentro. Ella entra, me imagino que por las noches, a amamantarlos y al salir cierra muy cuidadosamente la entrada con tierra y piedrecillas. Cuando los gazapillos crecen les abre un mínimo y apenas perceptible respiradero, y a eso de las tres semanas la boca queda abierta e imagino que los conejotes escapan. El proceso se ha repetido  tres veces desde principios de esta primavera y espero que le haya ido bien la crianza aunque no haya estado exenta de peligros.


El primero es mi propio Mowgli, el perro bretón, al que procuro mantener alejado de ese lugar. No he visto tampoco que ningún turón, que los hay y ésos si se cuelan por la malla, la hubiera asaltado. Otra cosa puede haber sido una gran culebra de escalera que vi merodear la semana pasada por las cercanías. Pero me parece que andaba a otras cosas,  un nido de gorrión molinero, del que se estaban yendo los volantones. Uno, más torpe, lo subí a un olivo porque andaba muy torpón por los suelos. Pero a lo que voy de mi coneja. Por mis cuentas, le queda esta semana para abrir el portón de la gazapera. Será un buen síntoma de que tan prolífica madre haya logrado llevar a buen término esta última, ya no es tiempo por la escasez de verde, camada del año.
 

Vídeos

  • 1