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jueves, 23 octubre 2014
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La Razón

C. Valenciana

Una empresa valenciana idea un sistema Que protege las viviendas de los incendios

  • Cortinas de agua actúan de escudos contra el fuego y evitan daños materiales y personales. Formación y prevención, claves de la autodefensa

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El equipo de Medi XXI-GSA
El equipo de Medi XXI-GSA

CARCAIXENT- El incendio de Girona ha dejado al descubierto que  existen grandes carencias en la prevención y en la extinción de incendios. Los montes están muy secos y llevan un alta carga de combustible porque prácticamente no hay ni cultivos ni ganado. En medio de los bosques se levantan viviendas, aisladas o en urbanizaciones donde habitan personas cuyas vidas corren peligro si se produce un fuego. Para prevenir estas situaciones, la empresa Medi XXI- GSA de Carcaixent, ha diseñado un sistema de autoprotección antiincendios. Se trata del Sistema de Defensa Contra Incendios (Sideinfo), que permite que los vecinos tengan algo más que «ramas de algarrobo» para combatir el fuego, según explica el ingeniero Forestal y director de proyectos de esta innovadora compañía, Ferran Dalmau. 
El sistema tiene tres modelos de instalación. Una colectiva, que está diseñada para urbanizaciones; una individual y otra portátil, que pueden utilizar los bomberos en un incendio.
Obviamente el agua es la piedra angular de este mecanismo, aunque la prevención y la formación son igual de importantes. El sistema individual es muy sencillo. Se compone de una bomba que extrae el agua de la piscina. Cuando se activa la alarma, sube hasta unos difusores que envuelven la vivienda y la dejan protegida con una cortina de agua y espuma que la hace resistente al incendio y completamente segura. También se quedan tomas preparadas para conectar mangueras y se les proporciona el material necesario para protegerse del fuego que «saltaría por encima de la vivienda», afirma Dalmau.
Este ingeniero ha participado en la extinción de muchos incendios y conoce a la perfección el comportamiento del fuego. «El agua se evapora antes de llegar a las llamas. También son muy complicados los grandes incendios, un perímetro de 150 kilómetros, como ocurrió en Cortés de Pallás  y en Andilla, es indefendible».
La instalación de este sistema viene acompañada de un curso de formación que tiene en cuenta las características de los miembros del hogar. Por ejemplo, si hay una persona con problemas de movilidad, las directrices serán diferentes a si hay niños en casa. «La gente no sabe cómo actuar si se produce un fuego. De hecho, está idea nació porque le pregunté a mi madre qué haría si hubiese un incendio y dijo que llamarme a mi. Otros telefonean al 112 y están tan nerviosos que ni siquiera dicen la dirección». El ejemplo más claro está en las trágicas muertes  del incendio de Cataluña. Dos murieron intentando huir y otro de un paro cardíaco. De ahí que sea tan importante la educación y la prevención. Sin ellas, el sistema queda cojo. Cada instalación lleva un estudio sobre el entorno de la vivienda, señala la vegetación que favorece los incendios y que se debe eliminar.
En el caso de las urbanizaciones, se completa con un plan de evacuación y cañones de agua. El mejor ejemplo es el que funciona en el Vedat de Torrent. Se han colocado 15 torres de entre 20 y 40 metros de altura que tiran la misma cantidad de agua que un hidroavión y medio de extinción de incendios, 9.000 litros por minuto. Además dispone de un grupo electrógeno que asegura el funcionamiento del sistema, que puede activarse a través del teléfono.

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