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sábado, 29 noviembre 2014
08:13
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La Razón

Gente

Triste adiós sin su hija

  • Las cenizas de Belén Ordoñez serán depositadas en la tumba de su madre

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Era el día más triste para todos. Aunque sus más allegados ya conocían las últimas informaciones, nada halagüeñas, ninguno podía imaginárselo. La noticia cayó como un jarro de agua fría. Familiares y amigos de Belén Ordóñez se despidieron ayer para siempre de ella en el tanatorio la Paz en Tres Cantos. Al filo de las 14:00 horas llegó el cuerpo cubierto con dos coronas, una de su hija Belencita (que no acudió al tanatorio) y otra de sus sobrinos Francisco, Cayetano y Julián. Un hecho que sorprendió a todos los presentes es que la sala que acogía su duelo era la 17 del tanatorio, la misma en la que se albergó el velatorio de su hermana, Carmina Ordóñez.  

Los primeros familiares en llegar fueron Cayetano junto a su novia, Eva González, casi a las tres y media de la tarde. Su sobrino comentó que los últimos meses fueron «muy difíciles para todos. Estaba gravemente enferma y todos nos esperábamos este trágico desenlace», confesó. Los amigos y familiares iban llegando en un constante goteo en busca de consuelo.

Belencita, en Bilbao
La ausencia más significativa fue la de la hija de Belén, Belencita, que se encontraba muy afectada por la noticia y optó por permanecer en Bilbao aconsejada por sus primos, según dieron a conocer las primas hermanas de la fallecida. 

Más tarde, apareció su sobrino Fran acompañado de su novia Lourdes, y poco después se acercó cariacontecido Julián Contreras. También acudieron Ramón Calderón, ex presidente del Real Madrid, Rafa Lozano y Vivian Tablada, tía de Elena Tablada, los tres visiblemente emocionados. 

Cuando el asfixiante calor de la tarde dio un respiro, comenzó la misa en honor de Belén, y posteriormente se procedió a su incineración. Había dejado como última voluntad antes de fallecer que sus cenizas fueran depositadas a los pies de la tumba de su madre, que se encuentra en el cementerio de San Isidro de Madrid. Las cenizas de su hermana Carmina, en cambio, se encuentran en la aldea de El Rocío. La familia tiene previsto, según declaró Cayetano, celebrar un funeral en Ronda (Málaga), localidad en la que nació Antonio Ordóñez, su padre.

También envió sus condolencias a la familia la Duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James, quien, a pesar de encontrarse muy afectada por la desaparición, decidió quedarse en Ibiza, donde descansa con su familia.    «Yo la quería mucho. Era muy amiga mía. Era una mujer estupenda»,   afirmó a una cadena de televisión cuando le dieron a conocer la noticia en el aeropuerto de la isla pitiusa.

Sin embargo, la duquesa de Alba no acudirá al entierro de Belén Ordóñez ya que, como ella misma ha admitido, «se celebra muy lejos y acaban de llegar mis nietos», una ausencia muy significativa dada la estrecha relación que les unía.

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