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martes, 25 noviembre 2014
23:50
Actualizado a las 

La Razón

Ciencia

Las piedras de la erupción de El Hierro de las más radiactivas del mundo

  • La piedras que salieron a la superficie como consecuencia de la crisis sismovolcánica que el pasado año afectó a la isla de El Hierro son de las más radiactivas del mundo, dijo  el físico Antonio Darwich, profesor del Departamento de Edafología y Geología de la Universidad de La Laguna.

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Las piedras de la erupción de El Hierro, de las más radiactivas del mundo
Las piedras de la erupción de El Hierro, de las más radiactivas del mundo

En una entrevista, Antonio Darwich también indicó que las llamadas restingolitas son únicas en el mundo en cuanto a la relación que hay entre dos elementos radiactivos como son el torio y el uranio, y añadió que estas afirmaciones las hace tras conocer los resultados de los análisis químico y radiológico hechos a esas rocas.

La concentración de uranio está en la parte blanca de las piedras, que es la interior, y que es muy distinta químicamente de la zona exterior, que es negra.

La parte blanca ha dado unos índices de uranio que son al menos seis veces mayores a los que se han encontrado en cualquier otra roca volcánica del archipiélago canario, y son, seguramente, de los más radiactivos del mundo, señaló Antonio Darwich.

Al comparar la cantidad de uranio y de torio que tienen estas piedras lanzadas por el volcán submarino de El Hierro, se comprueba que es algo único en el mundo, pues lo habitual es que haya entre 0,1 y 0,2 veces más del segundo, y en el caso de las llamadas restingolitas hay unas tres veces más del primero.

Este resultado indica que se trata de material que ha sido sometido a un proceso hidrotermal, comentó el investigador, quien añadió que en el mundo puede haber entre cuatro o cinco rocas que tienen una composición similar.

Sin embargo, en la costra o parte externa de la piedra surgida en El Hierro los niveles de uranio son diferentes, lo que quiere decir que el origen es distinto al de la capa interna, explicó.

En cuanto al posible origen de la parte interior, los científicos del Instituto de Volcanología de Canarias (Involcan) que colaboran con la Universidad de La Laguna para hacer este estudio financiado por el Consejo Superior de Seguridad Nuclear indican que hay varias posibilidades.

Antonio Darwich manifestó que en la zona en la que se produjo la erupción submarina, y aunque El Hierro es una isla joven, hay montes submarinos del cretácico, la época de los dinosaurios, y señaló que la capa blanca es material bastante antiguo y podría tener al menos cien mil años.

El origen de la parte blanca es hidrotermal, lo que quiere decir que algún fluido ha bombeado uranio hacia esa zona de El Hierro y es destacable el hecho de que esa capa parece que se agotó en pocas semanas, indicó Antonio Darwich.

La parte interior de las llamadas restingolitas también podría proceder de la plataforma oceánica de África, o de deslizamientos de la isla de Tenerife, e incluso de material de erupciones muy antiguas, por lo que se abre un nuevo estudio al respecto, declaró Antonio Darwich.

Este científico mostró su preocupación por el hecho de que se haya producido un expolio de una roca que es única en el mundo, pues hay pocas muestras de esta piedra que aunque tenga una elevada concentración de uranio no es peligrosa porque las cantidades de ese elemento radiactivo no son significativas.

Antonio Darwich señaló que es "absolutamente" raro el valor que esta piedra da en uranio y añadió que hasta la aparición de esta roca la que mayor concentración presentaba de este elemento en Canarias era la de la montaña de Tindaya, en la isla de Fuerteventura.

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