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sábado, 01 noviembre 2014
08:16
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La Razón

Verano y más

Leonor y Sofía verano a todo tren

  • Los Príncipes de Asturias y sus hijas hicieron una excursión familiar a Sóller a bordo del tren turístico que sale de Palma y disfrutaron de la puesta de sol

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Por fin, los Príncipes de Asturias hicieron ayer su primera aparición pública ante los medios de comunicación en este atípico y extraño verano de la Familia Real en el que las entradas y salidas de Marivent se parecen a una típica comedia de enredos en la que algunos de los protagonistas tratan de evitar encontrarse con otros. Don Felipe y Doña Letizia eligieron para esta ocasión una excursión en tren al pueblo de Sóller, una localidad situada al norte de la isla de Mallorca, no muy lejana a Valldemosa y a Deyá, cuyo ferrocarril ha cumplido el pasado mes de abril nada menos que cien años desde su puesta en marcha en 1912. Entonces, el tren era utilizado por muchas personas para viajar desde la capital, Palma de Mallorca, hasta la localidad de Sóller, un recorrido de 27,3 kilómetros cuyas vías atraviesan una serie de parajes naturales de impactante y atractiva fuerza. Pero desde hace ya varios años, el tren que lleva a los viajeros del sur al norte de la isla tiene un carácter estrictamente turístico que permite conocer una comarca plagada de paisajes de gran belleza a una velocidad inusualmente lenta, lo que posibilita apreciar todo lo que se ve desde sus ventanillas.

Un bello rincón de la isla
Para los Príncipes, la excursión ha sido una oportunidad de conocer un atractivo más de la isla balear en la que Don Felipe ha veraneado desde que era niño. Pero, sobre todo, el recorrido en un trenecito como el de Sóller, que conserva sus viejos vagones tal cual eran hace cien años, ha sido una auténtica novedad para las Infantas Leonor y Sofía. Las niñas, poco acostumbradas a un medio de transporte que circule tan despacio y cuyos bancos de madera se conserven igual que los que se usaban hace un siglo, seguro que quedaron muy impactadas por unos asientos que quedaron prácticamente en desuso hace ya muchos años y que fueron sustituidos por los modernos asientos ergonómicos de los trenes de alta velocidad.

Los Príncipes y sus hijas salieron de la estación de la capital mallorquina a las siete y media de la tarde de ayer, en medio de la expectación levantada por esta excursión familiar del heredero de la Corona que llevó a acreditarse a medio centenar de informadores, entre gráficos y redactores, para cubrir la actividad de los cuatro integrantes de la familia. Subieron a uno de los vagones de este ferrocarril de vía estrecha cuyo ancho de vía es de 914 milímetros, equivalente a una yarda inglesa, que es muy poco frecuente en la actualidad. El trenecito cruza la barrera natural que constituye la Sierra de Alfabia, de casi 500 metros de altura, supera un desnivel de 199 metros en tan sólo siete kilómetros de recorrido, atraviesa nada menos que trece túneles, de los que el más largo es de 2.800 metros y pasa por encima de un viaducto de cinco puentes de arco. Toda una aventura, sin duda para la familia Borbón Ortiz que servirá para dar a conocer este hermoso trayecto entre los veraneantes españoles y extranjeros que en este momento se encuentra en la «isla de la calma», nombre con la que se conoce internacionalmente a la mayor de las islas del archipiélago balear.

En el interior del tren, el Príncipe estuvo charlando con otros viajeros, muchos de ellos extranjeros a los que llamaba la atención la presencia de tantos periodistas.

La excursión de Palma a Sóller se completa con un recorrido en tranvía desde el pueblo, cuyo valle está poblado de naranjales, hasta el puerto desde cuyo muelle se puede contemplar una bella puesta de sol. Y eso es lo que hicieron también los Príncipes y las Infantas para completar esa divertida excursión que llevó a conocer un rincón más de Mallorca. Durante el paseo, el Príncipe llevó en sus hombros a la Infanta Sofía y un poco antes de las 21:30  regresaron al palacio de Marivent en un coche que conducía Don Felipe, aunque al llegar allí este año, Leonor y Sofía no podrán compartir juegos con sus primos, tal y como ha sucedido en veranos anteriores en los que se reunía toda la familia.

Pero como se decía al principio de esta crónica, el Palacio de Marivent sigue registrando este verano entradas y salidas escalonadas de los distintos miembros de la Familia Real sin que haya habido coincidencia en la estancia de todos sus integrantes. Sin ir más lejos, la Princesa de Asturias llegaba el domingo por la tarde a la residencia veraniega de Son Vent casi al mismo tiempo que terminaba la estancia de la Infanta Elena y sus hijos Felipe y Victoria. Fuentes del Palacio de la Zarzuela informaron de que antes de irse, Doña Elena tuvo tiempo para saludar a su cuñada aunque fuera un rápido «hola» seguido de un inmediato adiós.

Menos mal que el Príncipe Felipe viajó a Palma el viernes por la tarde, con lo cual sus hijas coincidieron con sus primos durante el fin de semana. Pero de lo que nadie ha informado es del por qué la Princesa de Asturias ha llegado dos días después que su familia a Marivent, aunque es un detalle que tampoco sorprende demasiado, ya que también el verano pasado, Doña Letizia viajó a Palma un día después que su marido.

También los duques de Palma dejaron el domingo su casa de Pedralbes, aunque no se ha informado cuál es el rumbo que puso la familia Urdangarín Borbón al dejar su hogar barcelonés, al cual regresaron los cuatro niños antes de lo previsto y después de pasar dos días en Palma con su abuela la Reina Sofía en vez de la semana que se había anunciado.

El verano más corto del Rey
Pero, sin duda, el que va a tener el veraneo más corto este año va a ser Don Juan Carlos, que mantiene su actividad oficial en el Palacio de la Zarzuela. Para hoy está previsto que acudan a ver al monarca los líderes sindicales Cándido Méndez, de UGT, e Ignacio Fernández Toxo, de CC.OO. Sin duda, para hablar de la situación económica y quizá para explicar al Rey su punto de vista contrario a los recortes que el Gobierno está realizando para ajustarse a las instrucciones de Bruselas.


Intenso verano para Froilán y Victoria Federica
Los hijos de la Infanta Elena están pasando un verano más movido de lo normal. Felipe Juan Froilán estuvo unas semanas en un campamento en Sotogrande y después viajó hasta Palma, donde se encontró con sus primos, los hijos de Doña Cristina e Iñaki Urdangarín. Cuando se marcharon, inició un curso de vela junto a su hermana, Victoria Federica y ahora pasarán unos días con su padre, Jaime de Marichalar.


No hay verano sin menorquinas
Llámenlas menorquinas. O si prefieren, abarcas. En uno u otro caso, se han convertido en el calzado de las infantas Leonor y Sofía para el verano. No hay escapada de los Príncipes de Asturias a Mallorca en las que sus hijas no luzcan estas sandalias veraniegas «made in Spain» de las que se han convertido en abanderadas. Sencillas, cómodas, prácticas para el verano, pero fuertes a la vez. En la isla, la firma con más solera es Riudavets, que presumen de estar elaboradas en piel, punto tapado y suela neumático reciclado. ¿Su precio? A partir de 32 euros. Aunque las hay más baratas, los artesanos de la isla recomiendan no comprar un par por menos de 20 euros pues no se aseguran los 2,5 milímetros de grosor de la piel que permiten una mayor seguridad para el pie y calidad.

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