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miércoles, 29 octubre 2014
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La Razón

Cine

Tom Cruise se desmelena

  • El actor cambia de estilo en «La edad del rock», que se estrena el viernes, una comedia musical con los grandes éxitos de los 80. Da vida a un melenudo rockero y se atreve, incluso, a cantar. 

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La voz Tom Cruise ha dado clases de canto durante meses para conseguir interpretar su papel sin que le doblaran. En la cinta, intentar alcanzar el tono vocal del Axl Rose, de «Guns and Roses».
La voz Tom Cruise ha dado clases de canto durante meses para conseguir interpretar su papel sin que le doblaran. En la cinta, intentar alcanzar el tono vocal del Axl Rose, de «Guns and Roses».

Acostumbrados a verle  deslizarse a ciento y pico metros de altura o saltando de aviones, el impacto de contemplar a Tom Cruise emerger bajo una montaña de sirivientas semi desnuda luciendo melena, tatuajes y trasero al aire no podía resultar más fuerte. En su nuevo filme, interpreta a la máxima estrella del rock de 1987, aunque, también hay que subrayarlo, su personaje es un tanto secundario en una trama que se detiene más en la historia de amor reglamentaria y en las protestas de los ultraconservadores de Washington, donde está situado el Bourbon, el templo del rock, que pretenden cerrar a toda costa para limpiar así la ciudad de melenudos abducidos por el sonido metálico. Sin embargo la expección por verle en una nueva secuencia con esa imagen, cruce entre Axl Rose e Iggy Pop, es máxima en la primera mitad de la película. Después, como han señalado algunas críticas norteamericanas, la caracterización es «sorprendente», pero la intensidad casi mística que adquiere el personaje acaba por resultar cansina. Aunque  ha habido reseñas que elogiaban su trabajo y «el carisma de Cruise para vender esa imagen de sexo, drogas y rock and roll»,  también otras opiniones, han resltado que «resulta muy creíble en los diálogos». No se debe ocultar que la mayor parte de los protagonistas aparecen depilados y su pelo excesivamente hidratado como para pasar por reyes de la escena «heavy» ochentera ( caso de Diego Boneta y Russell Brand). La excepción es Alec Baldwin, de incipiente barba canosa y melena desaliñada, que impresiona desde su primera secuencia.

Pero ¿cómo se sumó Cruise a esta adaptación cinematográfica del musical de Broadway que versiona algunos de los grandes éxitos del rock de los 80? Su director, Adam Shankman, coreógrafo de «Hairspray», recuerda que el encargo de los productores fue claro: querían otro musical de ese estilo que contara con grandes estrellas, hubieran cantado antes o no. «Había conocido hacia un tiempo a Tom Cruise y me dijo lo mucho que le gustaba «Hairspray» y me hizo el comentario de que cuándo íbamos a hacer un musical juntos. En mi cabeza me preguntaba, ¿podré hacer alguna vez un remake de "The Sound of Music"con una estrella como él? Seguro que nunca sucede. Entonces, cuando se presenta esta oportunidad pensé: "Esto es realmente interesante porque puedo conseguir que la estrella de cine más grande del mundo interprete a la estrella de rock más importante de todo el planeta"».

Ya sólo faltaba saber si podía cantar de forma que no resultara demasiado vergonzosa para el resto de actores/cantantes. «Cuando terminó de rodar la última de "Misión imposible" hicimos la primera prueba de voz y resultó que era capaz de cantar en directo tal y como podeís escucharle en la película. Entonces la cosa empezó a rodar», comenta el director. Jura que no exagera si asegura que Cruise se dedicó durante cuatro meses y medio solamente a clases de canto y otros seis a coreografía.

Además de su vena cantarina, hasta ahora desconocida, el otro asombro para el espectador es la apariencia física del intérprete que se pasa más de la mitad de sus apariciones sin camiseta. Las horas de gimnasio y una buena alimentación pueden llegar a hacer milagros, pero ¿es ésa su cara al tural a punto de cumplir los 50? La pregunta estaba en el aire y durante su última entrevista con la revista «Playboy» su entrevistadora se atrevió a preguntarle directamente cuántas veces había pasado por la consulta del cirujano plástico. Fue claro y rotundo: «No lo he hecho, y no lo haré nunca».

La sombra de los rockeros
El actor no oculta que ha disfrutado sobre el escenario interpretando a esa estrella decadente, pero que todavía es capaz de llenar locales por sus escándalos, aunque viva de las rentas de los éxitos pasados. «Me gusta ser yo, porque hacer películas es lo que siempre deseé, pero cuando veo a Bono, Bruce Springsteen, Bon Jovi o de Axl Rose como interpretan sus propias canciones y la vida que tienen, no puedo más que admirarles. Se necesita mucho trabajo para llegar a ese nivel».

Su personaje, en la ficción, no está tan lejos de ellos, aunque quizá sus caprichos trasciendan más y afecten a su vida profesional de manera más contundente, porque además de tener como  mejor amigo a un macaco, suele presentarse a sus compromisos profesionales con un día y medio de retraso: «Es un esclavo del rock and roll. Cuando está en el escenario, lo da todo. Fuera de él busca encontrar la felicidad de una forma un poco extraña y es así como surge la comedia. He leído muchas cosas que les han ocurrido a  Led Zeppelin, the Stones, Axl Rose, Motley Crue... con sus seguidoras», dice la estrella.

La más extraña le ocurre con una reportera de la revista «Rolling Stone» que acude al club Bourbon para hacerle la primera entrevista de su carrera en solitario, tras dejar su mítica banda, Arsenal. Aquel accidentado y hasta ridículo cara a cara con la periodista cambiará su vida. Como admite su compañera de secuencia, Malin Akerman: «Tom era todo un caballero, pero las cosas que estábamos haciendo era tan tontas, locas y extravagantes que tan pronto como gritaban "corten", nos reíamos sin parar». Resultado de mezclar a las leyendas del rock, con la mirada edulcorada de Hollywood y la comedia.

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