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domingo, 26 octubre 2014
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Noticias Londres 2012

Jesús Ángel García Bragado / Atleta de 50 kilómetros marcha: «La Federación es un régimen no una democracia»

  • El marchador exige una regeneración profunda del atletismo español después de los Juegos

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García Bragado es el «abuelo» del equipo de atletismo
García Bragado es el «abuelo» del equipo de atletismo Efe

Londres- Jesús Ángel García Bragado, madrileño, 42 años, alterna los dolores, ahora en la espalda, con la marcha, su pasión, su afición, su profesión, después de cinco participaciones en Juegos Olímpicos, y esta de Londres, seis. El «bautismo» le llegó en Barcelona'92; la mejor clasificación, el cuarto puesto de Pekín, en 2008. Ha competido con varias generaciones, ahora agota los últimos cartuchos como deportista y no descarta ser directivo del atletismo español en un futuro no muy lejano. Tampoco está agotada su capacidad de sorpresa, o disimula muy bien.

–Alex Schwazer, el campeón italiano de 50 kilómetros marcha en Pekín, confiesa que se ha dopado ahora, pero que hace cuatro años iba limpio.
–Esta temporada estaba haciendo marcas muy buenas, iba a llegar a Londres en un momento espléndido... Imagino que estaba muy presionado. En Italia, el atletismo se encuentra en un momento delicado, como en España, y él era algo así como el estandarte...

–Dice que compró EPO en Turquía, que aprendió por Internet cómo administrársela, e, insisto, que en Pekín, donde usted fue cuarto, iba como una patena.
–¿Que iba limpio en Pekín? Si él lo dice... Pero si decidió cruzar la línea que todos sabemos que no hay que traspasar, mal hecho. ¿Sólo una vez? ¡Es campeón olímpico!

–También dice que los rusos le contaron que «usaban cosas» para correr.
–Lo que sea hay que probarlo, el dopaje es como una carrera de policías y ladrones; creo que ahora los «polis» están más cerca de los tramposos.

–Y del atletismo español, ¿qué?
–Está sucediendo lo previsto. Hace diez años casi todo eran alegrías; ahora, esa selección se ha hecho mayor. Tenemos una edad. Tenemos fecha de caducidad y no hay relevo. Hay que armarse de paciencia.

–¿Sólo la paciencia es suficiente?
–Hay que renovarse. Los que llevan 20 años ahí mandando no son los adecuados para esta etapa que exige una renovación. Las personas que ahora están en la Federación no son las más apropiadas para renovar el atletismo.

–Pero José María Odriozola, el presidente, se siente fuerte.
–Eso dice, y que va a hacer cambios. Conozco a Odriozola. Dice que ha hecho renovaciones como si hubiera hecho cambios. Nada. La Federación es un régimen, no una democracia.

–¿Qué sugiere?
–Unas elecciones abiertas, un proceso democrático y que entre gente con nuevas ideas.

–¿Es admisible que Jackson Quiñónez declare que no ha preparado los Juegos en serio tras ser eliminado a la primera?
–Jackson es amigo mío. Su mínima es de septiembre del año pasado. Sus marcas de este año no eran buenas; pero el responsable de que esté aquí es Odriozola. Entiendo que él venga, por su proyección personal. Pero un atleta tiene patrocinadores y compromisos que cumplir, si le preguntan si quiere ir a los Juegos, lo normal es que acepte. Tiene las mínimas.

–¿Seguro?
–La responsabilidad de la lista de atletas de Londres no es de los deportistas sino de los que mandan, de gente que tiene una nómina muy importante en la Federación. Cobran por tomar esas decisiones.
A buen entendedor…

 

Sus sextos Juegos
Hoy, a partir de las diez de la mañana, Jesús Ángel García Bragado comenzará su sexta marcha olímpica, otros 50 kilómetros. «Después de 20 años, si me resiento de algo es de la espalda; pero llego a la prueba con mi arma, veinte años de experiencia». Es consciente de sus posibilidades, de ganar pocas o muy pocas, y sabe quiénes son los rivales: «Tengo por delante a una docena por lo menos, chinos, rusos, australianos; pero se lo voy a poner difícil; será una sorpresa si consigo un diploma y les daré un susto si llego a la medalla».
Para afrontar con garantías la matadora prueba de 50 kilómetros marcha, Bragado tiene esto presente: «Que en Londres el tiempo cambia cada cinco minutos y que hay una humedad muy alta. Hay que evitar locuras y errores. Llego a punto, motivado y con veinte años de experiencia».
En 1993, en Stuttgart, Jesús se proclamó campeón del mundo. Ha sido dos veces subcampeón; tercero, otra, y subcampeón de Europa otra. Sueña con dar una sorpresa, o un susto.


 

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