Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
miércoles, 23 abril 2014
18:19
Actualizado a las 

La Razón

Madrid

El accidente en las cocheras de Metro: una confusión entre freno y acelerador

  • La investigación apunta a un fallo de quien conducía el convoy en el momento del siniestro. Aún se desconoce si era el jefe de mantenimiento

Arrastre los portlets debajo de este mensaje para anidarlos.
Arrastre los portlets debajo de este mensaje para anidarlos.
El trabajador que falleció en el accidente en el que resultaron heridos su mujer y su hijo y en el que también murió la cuidadora de éste, trabajaba desde hacía doce años en Metro y conocía sobradamente el modelo de convoy que se estrelló el pasado martes
El trabajador que falleció en el accidente en el que resultaron heridos su mujer y su hijo y en el que también murió la cuidadora de éste, trabajaba desde hacía doce años en Metro y conocía sobradamente el modelo de convoy que se estrelló el pasado martes Gonzalo Pérez

MADRID- La investigación policial del fatal accidente de Metro del pasado martes en las cocheras de Loranca empieza a arrojar luz sobre las causas y circunstancias en las que se produjo el suceso. «La persona que conducía pudo confundirse y en lugar de frenar, acelerar», adelantó ayer la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes. Esta confusión explicaría por qué el vagón se precipitó en la vía de servicio de las cocheras sin control; sin embargo abriría otros interrogantes sobre la identidad del conductor, aún sin determinar, ya que uno de los fallecidos, José Manuel Pérez, era jefe de mantenimiento de Metro y conocía sobradamente el funcionamiento del modelo de convoy. De hecho, el propio consejero de Transportes de la Comunidad, Pablo Cavero, se refirió ayer al ingeniero fallecido como «un profesional con doce años de trabajo en Metro y con mucha experiencia», y que además formaba parte del claustro de profesores de la Universidad madrileña Carlos III en el área de Robótica.

A la espera de que se tome declaración de la mujer herida que fue testigo (mujer del fallecido y madre del niño que  viajaba en el metro, junto a la niñera, una chica menor de edad y origen sueco que también resultó fallecida en el siniestro), la Policía Nacional ya ha remitido las diligencias sobre el suceso al Juzgado número 5 de Móstoles, que, además, también cuenta ya con diverso material visual y de audio procedente de la caja negra del coche, que no ha resultado dañada, según explicó ayer el consejero de Infraestructuras y Transportes de la Comunidad, quien, sin  embargo, no quiso dar detalles sobre el contenido.

Incumplió el reglamento
Lo que Caveró sí que quiso dejar claro es que «el reglamento de Metro es estricto en cuanto al acceso a las cocheras y a las vías y éste constata que el personal ajeno tiene prohibida la entrada a estas áreas», aseveró. De esta manera quedó evidente que la presencia de la mujer del fallecido,  su hijo y la niñera de éste estaba prohibida, aunque el consejero eludió pronunciarse directamente sobre el incumplimiento del reglamento por parte del gerente del suburbano fallecido.

 «Parece ser que la persona que conducía sí tenía algún tipo de permiso para poder conducir este tipo de vagón en vía muerta, pero no para poder llevar a otras personas en el mismo, y presumiblemente pudo confundirse y, en vez de frenar, acelerar», afirmó en este mismo sentido la responasble de Interior en la Comunidad.

El consejero aseguró además que aún es prematuro saber si Metro modificará sus protocolos de seguridad como consecuencia de este accidente, y de nuevo instó a  a esperar a las conclusiones de la investigación.
 

Vídeos

  • 1
  • 1

    ENCUESTA