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lunes, 20 octubre 2014
03:28
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La Razón

Cine

Al abordaje por Lluís FERNÁNDEZ

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Rafael Sabatini escribió «El capitán Blood» en 1922 y Hollywood se aprestó a llevarla al cine dos años después, pero sería la versión de Errol Flynn, en 1935, la que popularizaría el género de piratas. Entre la jarcia de proa y el trinquete, la tripulación pirata se aprestaba a arriar la cangreja o subir a la cofa para avistar navíos. El mar de las Antillas era el escenario en el que  corsarios y filibusteros abordan galeones españoles al grito de «¡Al abordaje!». Ya fuera Errol Flynn en «El halcón del mar» (1940) o Tyrone Power en «El cisne negro» (1942), en cuanto se avistaba la flota de la plata de las Indias, la nave pirata izaba la bandera de la calavera. No podían faltar espectaculares combates navales y la explosión de la santabárbara. La película que introdujo el humor en el cine de piratas fue Burt Lancaster en «El temible burlón» (1952), precedente de la posmoderna «Piratas del mar Caribe» (2003), en donde Jack Sparrow es una mezcla del capitán Garfio y el capitán Chávez de «Viento en las velas» (1965). Los bucaneros más temidos fueron Henry Morgan y  Barbanegra, encarnado  por Robert Newton, famoso por su papel de Long John Silver en la más famosa de las versiones de «La isla del tesoro» (1950). El cofre del botín y el plano de la isla del tesoro son tan esenciales como las miladys secuestradas. La más bellas fueron Olivia de Havilland y Maureen O'Hara. Y Jean Peteres, la intrépida Anne Providence en «La mujer pirata» (1951), referente de Geena Davis en  «La isla de las cabezas cortadas» (1995).

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