Madrid- Desfinanciación, sí, pero con excepciones. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó ayer la lista de los 417 medicamentos que, a partir del 1 de septiembre, dejarán de ser financiados por la Seguridad Social. Sin embargo, 97 de ellos, siempre que el médico lo considere oportuno por tratarse de dolencias crónicas y graves, se regirán por el mismo sistema de copago que la mayoría de medicamentos. Se estima que la medida supondrá un ahorro de 450 millones de euros a las arcas públicas, según cifras del Ministerio. Así, se han aprobado seis subgrupos en los que se incluyen aquellos fármacos que seguirán siendo financiados con cargo al sistema sanitario público. Estas categorías corresponden a enfermedades que, por gravedad o por ser crónicas, requieren un uso constante.
Las categorías
Se trata de 20 presentaciones del subgrupo A06AC –formadores de volumen de heces– para enfermedad inflamatoria intestinal, colon irritable y diverticulosis –Biolid, Plantago, Plantasor y Duphafibra, entre otros–; 18 fármacos del subgrupo A06AD (laxantes osmóticos) para encefalopatía portosistémica y paraplejia –Belmalax, Duphalac, Lactulosa, etc.–; cuatro del subgrupo A06AH (antagonistas del receptor opioide periférico) para pacientes oncológicos –Relistor, entre otros–; 11 del subgrupo C04AX (otros vasodilatadores periféricos) para claudicación intermitente –Tefavinca, Vincaminol, Nuclesil, Vincacen, Cervoxan, Lofton...–; 28 del subgrupo R05DA (alcaloides del opio y derivados) para pacientes neoplásicos con tos persistente –Perduretas, Codeisan, Bisoltus, Fludan, Notusin, Romilar, Dastosin y Tosidrin, entre otros–, y 16 del subgrupo S01XA (otros oftalmológicos) para síndrome de Sjögren, que produce sequedad de ojos –Viscofresh, Ofarsin, Artific, Colicusi humectante, Lipolac...–.
El director de la Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia, Agustín Rivero, presentó el listado como un paso hacia la sostenibilidad del sistema y la inclusión de otros medicamentos prescritos para enfermedades graves. Recordó que las razones de la desfinanciación son la sintomatología menor para la que son prescritos y la convivencia de éstos con otros fármacos sin receta.
Rivero también ha recordado que los medicamentos excluidos seguirán necesitando prescripción médica y tienen una alternativa terapéutica que sí está cubierta. «Si se han sacado es porque existen otros medicamentos alternativos cubiertos que sí se pueden dar».
Las asociaciones de médicos de familia y de atención primaria –Semfyc y Semergen– han saludado con optimismo una medida que, según ellas, recorta el gasto público en «aquello cuya aportación científica probada es muy baja, o nula». Sin embargo, creen que debería ampliarse el número de patologías que conforman las excepciones de los grupos.
Tarjeta para los jubilados
Ayer fue presentado en Madrid el documento que servirá a los jubilados como registro de sus compras farmacéuticas, con el fin de no superar el máximo de aportación que la Ley impone para ellos en el copago. La tarjeta ya puede ser recogida en el centro de salud, es intransferible y deberá ser renovada mensualmente.
La anécdota
El «desliz» del conseller
El conseller de Salud catalán, Boi Ruiz, dijo que no se producirá ahorro porque los médicos podían prescribir, en lugar de un antiácido como Almax, que sale del SNS, otro más caro, como Omeoprazol. Fue un desliz: el segundo es 2 euros más barato.

