Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
martes, 22 julio 2014
11:12
Actualizado a las 

La Razón

La penúltima

Cuando el proxeneta se convierte en estrella

  • «Cathouse». Aunque sólo cuenta con cuatro temporadas (la última se estrenó el año pasado), el «reality» sobrevive desde 2002 gracias a numerosos programas especiales

  • 1
«Cathouse»
«Cathouse»

Sólo en la tierra desde la que «Miss Liberty» deslumbra al mundo con su antorcha podían emitir sin ninguna clase de moralinas un «reality» sobre la vida de jóvenes prostitutas en el Bunny Runch, un club de alterne legal situado en Nevada. Sólo allí, una madame y un proxeneta podían conformar el «ilustre» jurado. Bajo el lema «algo más que risas y tetas falsas», los productores de la HBO consideraron que, además del reclamo sexual, el formato telerrealidad permitiría a los espectadores –suscritos al canal de pago– conocer no sólo las historias de las chicas, sino también las de los clientes que solicitaban sus servicios. No se equivocaban: el dudoso atractivo de «Cathouse» se ha mantenido a lo largo de cuatro temporadas y numerosos especiales en los que incluyeron escenas de sexo explícitas y eran las propias chicas las que se grababan.

Vídeos

  • 1