Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
  • 1

    OPINIÓN

    Alfonso Ussía

    RDyO

Ofrecido por:
Iberdrola
lunes, 22 diciembre 2014
15:14
Actualizado a las 

La Razón

Comienza Bilbao la gran feria

  • Las Corridas Generales son un hito de la temporada y un modelo de eficiencia

  • 1

Bilbao abre sus puertas de nuevo. Las Corridas Generales, la Aste Nagusia. Nueve festejos. Una de rejones y ocho corridas de toros. Nada de lo que ocurre durante esta semana larga de toros pende del azar. Sólo la misteriosa incógnita que se resuelve en el ruedo una vez roto el paseíllo. Cuando el toro dice y al torero le llega la hora de la soledad. No se está más solo que delante de un toro. Esa mirada de frente y la respiración inaudible para la mayoría de los espectadores. Bilbao se ha convertido a fuerza del trabajo bien hecho en una de las ferias más importantes del calendario taurino y sin duda de las preferidas entre esa parte de la afición que emigra en busca de lo bueno. En Bilbao, la Junta Administrativa, que gestiona el coso de Vista Alegre con la Casa Chopera, cuida los detalles. Supervisa, controla y delimita los devaneos empresariales que suelen morir en la suma de intereses alejados de lo que ocurre en el ruedo. Y se esmera en lo fundamental, las combinaciones que ofrece al abonado y visitante. Tan sólo la ausencia de Castella y la forzada de Manzanares marcan un serial en el que las figuras doblan su paso por una feria seria. Donde el toro, su presentación y la selección de ganaderías supone el intenso trabajo de muchos meses rastreando el campo y con el aval de los triunfos cosechados. La Quinta, Fuente Ymbro, Cuvillo, Jandilla, El Pilar, Juan Pedro Domecq, Alcurrucén y Victorino Martín son las ganaderías a lidiar en esta edición. 
Pero el culto al espectáculo comienza mucho antes y de cara al público. Interesa acudir al apartado matutino, una vez hecho el sorteo de cada día. La Junta elige cada jornada a un presentador que contextualiza la divisa del día, con la presencia del ganadero. Se envuelve, se viste lo que va a pasar por la tarde, que es producto de muchos esfuerzos e ilusiones citadas a la misma hora y en el mismo sitio.

Antes del almuerzo, a la 13:00 se celebran tres coloquios taurinos, los que dirige Covadonga Saiz, «En corto y por derecho», los del Club Cocherito de Bilbao, que lleva a cabo Iñigo Crespo o los del Club Taurino que coordina el periodista Alfredo Casas. Bulle la feria con un centro neurálgico en el que se visten todos los toreros, el hotel Ercilla.

Bilbao dio comienzo ayer sus Corridas Generales. La plaza, a punto, impecable, cuidada, engalanada para la celebración de su serial que deja atrás once meses de trabajo. La crisis pega fuerte, este año más que nunca ha dado un bocado importante a las grandes ferias y destruido las pequeñas. Bilbao no será excepción. No la hay. Pero aquí hay  talento, dedicación, seriedad y mucho trabajo. Un ejemplo. Y una feria a la que siempre quieres volver.

Síguenos en