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viernes, 24 octubre 2014
21:28
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La Razón

Coyuntura

El diferencial se estrecha por Soledad Pellón

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Cuando hablamos de rescates, entendemos la palabra como algo peyorativo, que nos lleva a la ruina. ¿Acaso no fue así con Portugal o Grecia? Sin embargo, en los mercados estamos viendo una reacción muy diferente ante un eventual rescate a España. De hecho, la posibilidad de que esto ocurra es el principal motivo por el que los mercados se están comportando de manera tan positiva. El Ibex ha repuntado esta semana el  7,28%, mientras que la prima de riesgo ha llegado a caer hasta los 491 puntos básicos, niveles que no se veían desde la famosa cumbre de junio.
El viernes, Merkel daba su apoyo al plan de ayuda del BCE, plan que incluiría la compra de deuda Española para aliviar a nuestro país de la carga soportada por los altos intereses que estamos pagando a la hora de emitir deuda del Estado. Este apoyo a lo que se considera un rescate «suave» es lo que ha alentado aun más las esperanzas de los mercados en que, en septiembre, veremos una intervención en España. Pero, ¿no era malo eso del rescate? Se ha entendido que como es «suave» no implicará grandes condiciones para el país, más allá de los ajustes ya anunciados.
Cabe destacar la diferencia entre los rescates de Grecia y Portugal, donde la petición de ayuda llegó sin hacer ningún esfuerzo previo, y el posible de España, que sí ha hecho ajustes de manera anticipada.
Sin embargo eso no implica que, como contraprestación a la compra de nuestra deuda, Europa no vaya a exigir a España más condiciones. Quizá estemos siendo demasiado optimistas con todo esto y no sería la primera vez que vemos una decepción a causa de expectativas demasiado ambiciosas. Lo que está claro es que, por el momento, los inversores están valorando el posible rescate de España como algo positivo. Tanto es así que el «spread» entre la deuda española y la deuda italiana se estrecha cada vez más, adecuándose a la realidad de ambos países.

Soledad Pellón
IG Markets

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