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sábado, 25 octubre 2014
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La Razón

Oriente Medio

Asad reaparece en una Siria desangrada

  • El sátrapa árabe participa en el rezo de Eid tras seis semanas de ausencia y lo hace con un fuerte dispositivo de seguridad, mientras continúan los combates

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BEIRUT-El presidente Bachar al Asad participó ayer en un rezo oficial en una mezquita de Damasco, con motivo de la fiesta del Eid (la celebración de final del mes de ramadán), que muchos sirios no pudieron celebrar en familia ni con alegría.

Los niños sirios deberían haber estrenado ayer ropas nuevas y sentarse a la mesa para disfrutar del festín familiar, pero en muchas partes del país los menores llevan con las mismas ropas sucias desde hace días, viviendo en escuelas sin luz ni agua corriente y comiendo un cuenco de arroz con un poco de caldo con patatas.

La aparición pública de Asad después de seis semanas de ausencia buscaba, únicamente, dar una imagen de normalidad en esta Siria teñida de sangre y de unidad del régimen. El presidente sirio estuvo en la mezquita de Al Hamad, en el barrio residencial de Muhajirin (norte), acompañado, entre otros, por el primer ministro Wael al Halaqi, recientemente designado tras la defección de Riad Hijab, el secretario general adjunto del partido Baas, Mohamed Said Bkitan, y el jefe del Parlamento, Jihad Laham. Todos rodeados de un fuerte dispositivo de seguridad. En las imágenes transmitidas por la televisión oficial,  el imán Mohamed Kheir Ghantus que condujo la plegaria en la mezquita, escogió una sura del Corán en la que se mencionaba que, «tras lo malo, llegará lo bueno» y arremetió contra el «complot» de EE UU por «haber apoyado a los wahabitas y takfiris» (extremistas sunitas).

La celebración de la fiesta musulmana no acalló las armas, y los combates por el control de Alepo prosiguieron ayer en la capital económica de Siria. Tras una jornada que dejó más de 120 muertos, los rebeldes y las tropas sirias se enfrentaron en las inmediaciones del aeropuerto internacional de Alepo, clave para la toma de la ciudad. El Ejército sirio también bombardeó los distritos rebeldes de Saif al Dawla y Sukary, aledaños al asediado barrio de Saladino.

Los rebeldes, que reclaman armamento pesado para poder atacar a los helicópteros y cazas rusos que bombardean sin tregua,  cuentan con la ayuda de los servicios secretos ingleses, según reveló ayer «The Sunday Times». Según el dominical británico, los servicios de espionaje han contribuido a que los combatientes del Ejército Libre de Siria hayan efectuado ataques devastadores contra el Ejército de Asad, entre ellos una emboscada contra 40 tanques de esas tropas. Esta información, revelada por el dirigente de los rebeldes,  apoyaría la teoría de que los servicios secretos británicos están llevando a cabo operaciones encubiertas en Siria.

Espionaje británico
«Los servicios de inteligencia del Reino Unido están observando la situación muy de cerca desde Chipre», aseguró una fuente, antes de detallar que desde sus dos bases militares en la isla mediterránea «pasan la información a los turcos y a los americanos», mientras que los rebeldes la obtienen de los turcos.

«Los británicos controlan las comunicaciones sobre los movimientos del Ejército sirio y obtenemos datos sobre los refuerzos que están de camino a Alepo», reveló la fuente antes de agregar que «atacamos a las tropas de Asad en Idlib y Saraqib (suroeste de Alepo) con éxito», dijo el dirigente opositor.

En el terreno diplomático, el fin de la misión de observadores de la Organización de las Naciones Unidas representa una grave derrota para Occidente, que aún aspira a alcanzar un acuerdo político que ponga fin al conflicto, que dura ya más 17 meses y en el que se han contabilizado 23.000 muertos.La oposición siria no ha dado la bienvenida al nuevo mediador internacional, el argelino Lakhdar Brahimi, que declaró que no sabe si ha llegado el momento de pedir la partida de Asad.

El Consejo Nacional Sirio , principal órgano político en el exilio, se declaró «consternado» por las palabras del enviado especial de la ONU y pidió en un comunicado al nuevo emisario que se disculpe ante el pueblo sirio. Según la oposición, esas declaraciones ofrecen al régimen «el derecho a matar a decenas de miles de sirios».


Sin pistas del número dos del «rais»
En la visita de Asad a la mezquita de Damasco, todos los focos se centraron en el presidente, pero también buscaban a Farouk al Shara, el viceministro sirio. Este fin de semana se ha especulado con una posible deserción del segundo del «rais», después de que la televisión árabe Al Arabiya apuntase que el vicepresidente del Gobierno, Faruk al Sharaa, «habría llegado a Jordania después de haber desertado». La televisión estatal siria desmintió el sábado estas informaciones afirmando que Sharaa «nunca ha pensado abandonar el país». Faruk, de 73 años, ha mantenido un perfil público bajo desde que comenzaran las revueltas.

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