MADRID- Si hay un caso revelador del ataque a la libertad de expresión que sufren los medios de comunicación en Ecuador por parte del Gobierno, ese es el de «El Universo». Un condenó hace meses a la editora de este periódico a pagar 32 millones de euros y a penas de cárcel para tres directivos y un editorialista por un artículo contra el presidente del país, Rafael Correa, considerado difamatorio. Colectivos de periodistas de medio mundo lamentaron el fallo judicial. En febrero de 2012, Correa indultó a sus víctimas.
-¿Cuáles son las motivaciones del presidente Correa para conceder el asilo a Julian Assange?
-Hay una suerte de doble moral. Por un lado se defiende la libertad de expresión del señor Assange, algo que yo apoyo totalmente, igual que apoyo el asilo que se le ha dado, pero por otro se persigue la libertad de expresión dentro del país. El Gobierno de Ecuador está utilizando políticamente este caso para lavar su imagen, afectada internacionalmente por el caso de «El Universo». Es muy importante que la comunidad internacional no deje de recordar este otro frente interno. Correa es muy agresivo con la libertad de expresión. Hace unos días iniciaron otro proceso contra «El Universo» por la publicación de una fotografía que puede terminar con el cierre del diario cinco días. Me da envidia cuando escucho al canciller Patiño defender la libertad de expresión del australiano Assange y no la de los ecuatorianos. Queremos el mismo trato que el señor Assange en nuestro país.
-¿Los ecuatorianos apoyan la concesión de asilo a Assange?
-Me aventuro a decir que la mayoría va a apoyar la decisión. En Ecuador tenemos miles de refugiados colombianos desplazados por la violencia de las FARC. Somos en esto es un país amable. Incluso tenemos el caso de un bielorruso que está en Ecuador asilado desde hace un año porque el Gobierno de su país lo persiguió y podría sufrir pena de muerte. Sin embargo, la Policía ecuatoriana lo capturó hace unas semanas y se va a revisar el asilo, ya que existe una solicitud de extradición de Bielorrusia. Es un caso trágico. La misma cancillería que antes protegía de la pena de muerte a esta persona ahora está actuando para extraditarlo. El asilado vincula este cambio a la visita reciente del presidente bielorruso a Ecuador
-¿Cuál es la situación de los medios de comunicación? El Gobierno tiene un proyecto de ley que limita las libertades.
-Correcto. La ley de comunicación todavía está por aprobar. Pero existen otras leyes que poco a poco van mermando la libertad de expresión. El Código de la Democracia prohíbe a los medios dar información de cualquier candidatura en época de elecciones. Y no dice cuál es la sanción para quien incumpla. Los medios van a estar aterrados de saber que si publican algo tendrán problemas.
-¿Cuántos medios independientes quedan en Ecuador?
-De las seis televisiones nacionales, sólo quedan dos. Los periódicos nacionales aún tienen una independencia saludable. En la radio hubo un proceso de depuración, para poner en regla las emisoras, pero esa depuración fue sumamente agresiva y ha terminado con el cierre de casi 30 radios. Muchas de ellas han sido coincidentemente críticas con el Gobierno. Todo esto crea un ambiente de cierta autocensura a diario.
-¿El Gobierno de Correa ha tomado una deriva autoritaria?
-Sí, indudablemente, el uso indiscriminado de las cadenas nacionales, en las que el Gobierno trata de imponer su verdad como una única verdad, va en este sentido. Bajo su lógica, no se puede decir algo que sea diferente.

