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miércoles, 30 julio 2014
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La Razón

Asuntos Sociales

Alta tensión en Melilla

  • Cerca de 2.000 subsaharianos se preparan para saltar la valla. Los agentes prevén nuevas avalanchas en los próximos días

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Cinco agentes custodian habitualmente los nueve kilómetros de la valla que separa España y Marruecos
Cinco agentes custodian habitualmente los nueve kilómetros de la valla que separa España y Marruecos Efe

MADRID- La valla de Melilla vuelve a sufrir un verano más las consecuencias de los intentos desesperados de cientos de subsaharianos que intentan buscar un futuro en Europa. El pasado fin de semana, 450 inmigrantes intentaron asaltar la valla y de ellos lo consiguieron 60. Las condiciones son las idóneas. El clima lo permite y las mafias han redoblado su actividad con el fin del ramadán. Los asaltos del pasado fin de semana no serán los últimos. La Delegación del Gobierno en Melilla indicó el pasado lunes que cerca de 1.000 personas están esperando su momento para intentar el asalto. Sin embargo, las Fuerzas de Seguridad estiman que son muchos más, cerca de 2.000. Unos, acampados en el lado marroquí cerca de la frontera. El resto, controlados por las mafias, se van acercando poco a poco.
La previsión es que en los próximos días haya una o varias avalanchas. La Guardia Civil ha movilizado a un grupo de élite de 20 agentes, que permanecerá en la zona hasta el 15 de septiembre. Además, un helicóptero sobrevolará el perímetro por las noches.
Javier Terrelas, portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), explica que «los grupos están muy organizados. Acceden a la valla con embarcaciones de juguete, en grupos de seis u ocho personas, y se reúnen antes del asalto para decidir la estrategia a seguir. Pueden dividirse en uno, dos o tres grupos para intentar acceder por otros tantos puntos. Si se dividen y lo intentan por los tres puntos de más fácil acceso –dos situados junto al río de Oro y el otro en el arroyo de Ben Enzar–, quedan cinco agentes para cubrir tres puntos».
Por ello, comenta que lo más complicado es la violencia con la que actúan: «Llegan armados con palos y piedras, que lanzan contra los agentes mientras el resto se quita los zapatos e inicia la escalada de los seis metros de valla sin ayuda alguna. En cada intento, siempre resultan heridos dos o tres compañeros. De hecho, una de esas piedras acabó con la vida de un agente marroquí».


Más de 700 entradas en lo que va de año
A pesar de que el delegado del Gobierno en la ciudad autónoma, Abdelmalik El Barkani, ha comparado la actual crisis con la vivida en el año 2005, la contundencia de los datos dicen todo lo contrario. En lo que llevamos de año, han logrado entrar en Melilla poco más de 700 subsaharianos, cifra muy lejana al número total de 2011, en el que lo lograron 1.940 personas. El 2005 fue uno de los peores años en la lucha contra la inmigración ilegal en España, especialmente en Ceuta y Melilla. A pesar de los esfuerzos de los agentes, vieron cómo 5.560 personas accedían de forma irregular. El año pasado, aunque repuntó un 50 por ciento respecto a 2010, el dato se situó en 3.345.

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