Shan, nacido en China en 1923, fue nombrado cardenal por el Papa Juan Pablo II en 1998, y ha sido el único cardenal católico residente en Taiwán y uno de los pocos cardenales de origen chino.
Tanto el presidente taiwanés Ma Ying-jeou como las más altas autoridades religiosas de la isla han presentado sus condolencias por la muerte de Paul Shan.
"Es un hombre valiente que ha dedicado su vida a los demás", dijo el portavoz de la Fundación Budista Tzu Chi, Ho Jih-sheng.
Shan se retiró en 2006, al diagnosticársele cáncer de pulmón, y en 2007 comenzó una gira por todo Taiwán hablando de su fé y de la lucha contra el cáncer.
En mayo de este año, durante una operación, se descubrió que el cáncer se había extendido al cerebro.
Paul Shan fue sacerdote, obispo y educador, rector de la Universidad Católica Fujen y gran defensor de la paz.

