Uso de cookies

[x]
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el anáisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Ofrecido por:
Iberdrola
domingo, 21 diciembre 2014
04:58
Actualizado a las 

La Razón

El verano deja «el peor hotel del mundo»

  • Un establecimiento en el centro de Amsterdam no esconde los inconvenientes de una estancia cutre garantizada.

  • 1
El verano deja «el peor hotel del mundo»
El verano deja «el peor hotel del mundo»

Con eslóganes como «The Hans Brinker Budget Hotel. No puede haber algo peor… pero lo hacemos lo mejor posible» y «Ya hace casi cuarenta años que The Hans Brinker Budget Hotel decepciona con honor a sus huéspedes», parecen claras las expectativas de los turistas.

El hotel en cuestión utiliza su precario estado como una estrategia comercial que le ha dado ya buenos réditos en las redes sociales. Este hotel es una ruina. Es el pensamiento que movió a sus propietarios a rendirse a la evidencia ante un edificio en pésimas condiciones y un servicio tan deficiente.

El frío, la suciedad o los desmanes del personal del hotel se han reconvertido en señas de identidad del lugar. La página web del hotel exhibe sin pudor fotografías con camas cojas, alfombras con agujeros, basura en las esquinas y ventanas rotas. Con esta singular estrategia han conseguido seducir hasta a los clientes más exigentes, que toman la estancia como una experiencia que contar a sus amigos.

«Los que deseen alojarse en el Hans Brinker Budget Hotel, Amsterdam, lo hacen por su propia cuenta y riesgo y no responsabilizarán al hotel por intoxicación alimentaria, crisis de nervios, enfermedad terminal, pérdida de extremidades, contaminación radiactiva, ciertas enfermedades asociadas con el siglo XVIII, peste, etcétera.», reza la página en español.

Canal de vídeo propio
El portal de viajes «TripAdvisor» dice de él que «da la sensación de estar en la cárcel, que sus habitaciones son pequeñas y el cuarto de baño es un asco». Aunque no faltan comentarios a favor gracias a su «ambiente festivo» y se califica como «perfecto para ir con amigos».

La última acción de marketing de los dueños del hotel es la de un canal propio en «YouTube» donde se invita a los internautas a subir vídeos sobre el establecimiento. Por cada vídeo que consiga 1.000 visitas, el hotel paga diez dólares a su autor.
 

Síguenos en