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martes, 21 octubre 2014
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La Razón

Madrid

El final más amargo para la tortura de Malika

  • Una joven de 19 años muere cosida a puñaladas por su novio en Parla

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Dos agentes custodiaban ayer la entrada de la casa  mientras la Policía Científica trabajaba en el interior
Dos agentes custodiaban ayer la entrada de la casa mientras la Policía Científica trabajaba en el interior Jesús G. Feria

MADRID- Una relación no muy reciente pero con mala pinta desde el principio. Mario y Malika, de 29 y 19 años respectivamente, ya llevaban un tiempo saliendo, tuvieron un niño incluso –que apenas tiene dos años–, pero la relación nunca acabó de funcionar. Los malos tratos de él hacia ella eran continuados. Los vecinos estaban más que acostumbrados a los gritos, las peleas, los portazos y a que él la echara de casa unas horas, que ella pasaba sola, en la zona nueva de Parla, sentada en cualquier sitio hasta que consideraba que a Mario ya se le habría pasado el cabreo. Dicen que sus celos y la diferencia de edad (él le sacaba 10 años) ejercían sobre Malika Ajaaoud Jiménez (española de padre marroquí) una dominación casi absoluta. La noche del sábado mantuvieron la peor de sus discusiones, que comenzó con gritos en el portal y zarandeos en el ascensor, y el joven acabó agrediendo brutalmente a su novia y madre de su hijo.

No era la primera vez que lo hacía, según los vecinos del bloque, pero esta vez le pegó mucho –su cuerpo presentaba policontusiones– y después acabó cogiendo un cuchillo. Las múltiples puñaladas que Mario asestó a la joven no la permitieron levantarse nunca más. El Summa la encontró en la cama, sola, desangrada y muerta. La dantesca imagen sorprendió a los sanitarios, desgraciadamente no por falta de costumbre de ver este tipo de escenas, sino porque el aviso se recibió como un infarto. Se cree que fue el propio Mario quien marcó el 112 para avisar de que Malika había sufrido un paro cardiaco. Cuando los servicios de Emergencias de la Comunidad de Madrid acudieron a la vivienda, situada en el número 14 de la avenida de las Estrellas de la localidad, sólo pudieron certificar la muerte de la chica. Allí se personaron también los agentes de la Comisaría de Parla, según una portavoz de la jefatura Superior de Policía de Madrid y, más tarde, el Grupo V de Homicidios, que se ha hecho cargo de la investigación de los hechos. Sin embargo, el crimen está prácticamente resuelto.

Huida
Tras cometer el homicidio, Mario cogió el coche y se plantó en Alcorcón, probablemente para refugiarse en casa de algún conocido. Sin embargo, allí fue detenido por los agentes de la Policía Nacional de la localidad en la avenida de Europa mientras iba caminando por la calle sin oponer resistencia. No consta ningún antecedente sobre él por malos tratos ni por ningún otro motivo, según Jefatura. El cuerpo de Malika, que tenía al menos una hermana (Mari Ángeles) fue trasladado al Anatómico Forense para practicarle la autopsia.    Los vecinos del barrio destacaron la «agresividad» del detenido e incluso apuntaron que podría sufrir algún trastorno mental. «Sabíamos que estaba mal», declararon ayer unas vecinas a Efe. Al parecer, ninguno de los dos jóvenes tenía trabajo. En el perfil de una red social, Malika anunció que había terminado en 2009 sus estudios básicos en Valdebernardo.
 

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