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domingo, 21 diciembre 2014
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La Razón

Un árbol de Navidad en defensa de la Naturaleza

  • Elena Bravo Tomás / Colegio de Ingenieros de Montes

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Un árbol de Navidad en defensa de la Naturaleza
Un árbol de Navidad en defensa de la Naturaleza Efe

Tiene, desde hace ya muchos años, un lugar privilegiado en nuestros salones durante la Navidad, y bajo sus ramas se esconden muchas veces los regalos que hemos pedido. El abeto reúne a la familia ilusionada una vez al año cuando al abrir la caja de sus adornos uno se da cuenta de que ya han llegado «esas» fechas. Si ha comenzado su lista de buenos propósitos para 2009, aún puede poner en primer lugar su buena acción ambiental antes de que acabe el año. Aproveche para comprar un abeto natural en lugar de plástico, tan de moda. A fin de cuentas, las leyendas que nos hablan de la magia que convirtió en tradición la decoración del árbol se refieren  a abetos de Centroeuropa, con elfos habitando sus raíces y velas adornando sus ramas para recordar las estrellas del firmamento.
La diferencia entre un abeto natural y uno artificial es mucho más trascendente de lo que se pueda imaginar, siempre que lo compre con la garantía de que ha sido producido en viveros con gestión forestal sostenible. En la Escuela de Ingenieros de Montes, donde los alumnos se encargan de defender nuestra naturaleza con su campaña de venta de árboles de Navidad desde hace más de 50 años, encontrará el que más se adapte a sus necesidades. Allí se lo entregarán con cepellón –con raíces– para que su conservación sea más segura y exista la posibilidad de poder trasplantarlo después. Si recuerda que debe regarlo una vez por semana, que necesita la luz del sol para fotosintetizar, no cargar sus ramas con demasiado peso ni rociarlo con aerosoles de nieve y no situarlo cerca de fuentes de calor, tiene muchas opciones de que siga creciendo después de Reyes. Así nuestro árbol de Navidad habrá estado consumiendo CO2 desde su nacimiento para poder desarrollarse. Y el espacio en que ha crecido será ocupado por un nuevo ejemplar. Adquiriendo estos abetos se evita la tala incontrolada de otros ejemplares que se encuentran en bosques de la geografía español. Pero si, además, nuestro árbol supera el período navideño en buenas condiciones y lo donamos a un organismo que se encargue de replantarlo (puede informarse en el 010), seguirá luchando por el medio ambiente. Si no, se convertirá en un residuo biodegradable. Sin parangón a sacar de su caja el mismo árbol de plástico que decoró con sus hijos otros años. Porque mientras en alguna industria se encargaban de fabricarlo, en lugar de absorber CO2, en el proceso de producción del mismo se emitieron gases a la atmósfera que en nada nos favorecen. Comprando un árbol de Navidad natural podrá disfrutar de la posibilidad que se nos ofrece de proteger la Naturaleza.

Ficha Técnica

- Abeto
- Abies alba
- De la familia de las pináceas
- Proceden de Cataluña y País Vasco
 

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