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miércoles, 17 septiembre 2014
03:35
Actualizado a las 

La Razón

Economía

Recuperar la confianza y el empleo

En España hemos hecho reformas importantes. Reformas que han culminado ya, otras que están en proceso de consolidarse, y otras aún por iniciar. Queda camino por recorrer en ámbitos como el laboral; en materia fiscal hemos dado pasos importantes, y es preciso abordar la reforma en las Administraciones Públicas. Todo ello, en aras de afianzar los datos positivos que la economía está registrando en los últimos meses, y que invitan a ver el futuro con cierto optimismo. Actualmente, y gracias a los esfuerzos de empresarios, trabajadores de la Administración y sociedad en general, estamos consiguiendo fortalecer nuestra economía. Si vemos las previsiones macroeconómicas de los diferentes organismos nacionales e internacionales, estamos en una situación plana, antesala al inicio del crecimiento, y se prevén incrementos del 0,9% o 1% del PIB para el año que viene.

En este horizonte, uno de los principales objetivos para 2014 es reducir el déficit público, imprescindible para recuperar la confianza plena de los mercados y nuestra credibilidad. Para ello, sería preciso incidir en la racionalización del gasto público corriente, más que en el recorte de la inversión. La austeridad del gasto no debe recaer de forma permanente en las políticas dirigidas a la mejora de la competitividad y el crecimiento. Las medidas de carácter presupuestario y fiscal deben encaminarse al aumento de la actividad económica, que será la que permitirá la recuperación del empleo, el otro gran objetivo para 2014.

Los empresarios hemos mejorado nuestras previsiones, en línea con el resto de organismos; y esos datos nos indican que, con ese porcentaje de crecimiento, el año próximo se podría empezar a reactivar la creación empleo. Datos como la buena evolución de las exportaciones, la incipiente mejora del consumo y el crecimiento en la inversión, o la bajada de la prima de riesgo son alentadores. Y todo apunta a que, una vez culminada la reforma financiera, probablemente el crédito empiece a fluir de cara al año que viene, imprescindible para dinamizar nuestra economía. Signos todos ellos que contribuirán a la recuperación de la confianza, la actividad y el empleo.

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