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El histórico sindicalista Fernández Villa se quedó con 434.000 euros de UGT

La juez desvela que se desconoce el paradero de uno de los Mitsubishi comprados para uso personal

La titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Oviedo, que tramita la causa abierta por la querella del Soma-Fitag-UGT contra su ex secretario general José Ángel Fernández Villa por un presunto delito de apropiación indebida, ha apreciado indicios de que el histórico ex dirigente sindical se apropió de 434.158 euros. En un auto en el que ordena la continuación de las diligencias abiertas contra Villa y contra Pedro Castillejo, ex secretario general de un instituto dependiente del sindicato llamado Infide, la juez señala que entre 1989 y 2001 los pagos por la asistencia a las reuniones del Comité Intercentros de Hunosa se realizaban mediante cheques nominativos a nombre de Fernández Villa.

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Según la resolución judicial, el ex dirigente incorporó a su patrimonio personal todo el dinero recibido de la empresa estatal, aprovechando su condición de beneficiario y pese a ser conocedor de que los fondos pertenecían al sindicato. De esta forma, informa Efe, cobró los cheques que Hunosa abonaba a su organización personalmente o por medio de personas interpuestas que le reintegraban el dinero cobrado, método que le llevó a apropiarse de 243.462,46 euros en esos doce años, según la juez. Además, indica que, desde febrero de 2001, cuando Hunosa decidió reemplazar la forma de pago por transferencias a una cuenta designada por el sindicato, Fernández Villa decidió que éstas no se efectuaran en favor de Soma-Fitag-UGT, «sino a la organización sindical de similar nombre (Soma-UGT), desgajada de la anterior, en la que mantenía el control absoluto».

Gastos personales

De acuerdo con el auto, Fernández Villa acordó la apertura el 8 de marzo de 2001 de una cuenta desde la que se procedió a realizar transferencias internas a otra cuenta del Soma UGT «desde la que también hacía suyas diversas cantidades de dinero, evitando los estrictos controles del Soma-Fitag-UGT». A partir de ese momento, según la juez, procedió a utilizar el patrimonio de Soma-UGT como una cuenta personal de gastos en los que, además de los justificados por su actividad de secretario general, añadió otros personales. Así, considera que entre los años 2001 y 2007 cargó a una tarjeta de crédito del sindicato, que utilizaba de manera particular, más de 37.100 euros con los que abonó puros, flores, productos de farmacia y parafarmacia, libros, música o prendas de vestir. Entre 2008 y 2012 cargó cerca de 31.000 euros. Además, usó fondos sindicales para comprar dos vehículos Mitsubishi Montero, a pessar de que el sindicato ya tenía coche oficial. La jueza explica que era para uso particular. «Fue puesto a disposición del sindicato una vez iniciado el presente procedimiento, desconociéndose su paradero actual».