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Rescate a Grecia

Grecia recauda 900 millones menos en impuestos

El Gobierno congela las inversiones para tapar el agujero n Casi la mitad de Syriza apuesta por no pagar al FMI sin recibir antes fondos

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, en Atenas
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, en Atenaslarazon

Menos impuestos y menos consumo. O más evasión fiscal. El Gobierno griego ha recaudado en impuestos 884 millones de euros por debajo de lo previsto. Esos problemas de liquidez han disparado el riesgo a un impago el 5 de junio. Sin embargo, Atenas se resiste a ceder todavía más en sus «líneas rojas» para alcanzar un acuerdo.

Durante los cuatro primeros meses de este año entraron en las arcas públicas 12.221 millones de euros a través de tributos, cuando la proyección era de 13.105 millones, según datos del Banco de Grecia. La recaudación se ha desplomado en 625 millones de euros en tributación directa, mientras que la recolección de impuestos indirectos, como el IVA, ha caído en 259 millones. A pesar del descenso en la recaudación tributaria, el Gobierno griego ha logrado cubrir el agujero fiscal gracias al recorte de inversiones públicas, en unos 465 millones, y a las medidas de urgencia para lograr liquidez, como el pago de deudas en 100 plazos. En total, los ingresos netos del Estado alcanzan los 15.815 millones de euros en el primer trimestre del año, cuando el objetivo estaba fijado en los 15.444 millones.

No obstante, esa leve mejora es insuficiente para sacar a Grecia de su asfixia, pues Atenas anunció que podría no pagar la próxima devolución de deuda por valor de 300 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI) fechada para el 5 de junio. Sobre un posible impago al FMI el próximo mes, el portavoz del Gobierno, Gabriel Sakellaridis, matizó ayer que el Ejecutivo «quiere ser puntual» con sus obligaciones, aunque subrayó que pagarán «en la medida en que estemos en condiciones de pagar».

Por otro lado, Sakellaridis aseguró que «no se cuestiona» los pagos de salarios y pensiones a finales de este mes. El Gobierno izquierdista ha insistido siempre en que su prioridad será cumplir con los gastos domésticos antes que con los compromisos exteriores. Así lo apoyó por unanimidad el comité central de Syriza en una moción votada el domingo por la noche.

El ala más dura del partido, sin embargo, había presentado otra moción en la que se pedía al primer ministro Alexis Tsipras no pagar al FMI si los acreedores continuaban con sus «tácticas coercitivas». La propuesta obtuvo 75 votos a favor, por 95 en contra, una muestra de la polarización de opiniones en el seno de Syriza y de la presión de Tsipras en casa a la hora de negociar. Los trabajos técnicos en Bruselas se reanudan hoy con los temas más espinosos todavía por resolver. El Gobierno heleno acude con su negativa al recorte de salarios y pensiones, así como a la desregularización del mercado laboral.

Diferencias importantes en el IVA

Durante las negociaciones que se reanudan hoy, también hay diferencias en cuanto a las modificaciones en el régimen del IVA: la parte griega quiere mantener tres tasas (del 7%, 14% y 23%), que supondrán un ligero aumento respecto a los coeficientes actuales (6,5%, 13% y 23%). Por su parte, los socios apuestan por sólo dos tipos, del 10% y el 23%. Los constantes desencuentros entre las partes y el retraso en las negociaciones han pasado factura a la economía helena. Atenas ha rebajado sus pretensiones de un superávit primario de entre el 1,2% y el 1,4% este año, y ahora ya sólo ve factible un 0,8%, según informó el diario «Proto Thema».