Economía

La banca se cura en salud

Aunque la ganancia en 2015 fue superior a la del año anterior, el entorno de bajos tipos de interés lastra la rentabilidad. Los aumentos de capital y la reducción de la morosidad demuestran cierto saneamiento de las entidades

El sistema financiero español continúa siendo de los mejores del mercado
El sistema financiero español continúa siendo de los mejores del mercadolarazon

Aunque la ganancia en 2015 fue superior a la del año anterior, el entorno de bajos tipos de interés lastra la rentabilidad. Los aumentos de capital y la reducción de la morosidad demuestran cierto saneamiento de las entidades

El paciente ha salido de la extrema gravedad, aunque continuará bajo supervisión médica. Tras apretarse el cinturón y realizar grandes esfuerzos, la situación del sector financiero español ha mejorado. Los bancos ganan más, pero son menos rentables. Los aumentos de capital y la reducción de la morosidad demuestran un saneamiento de las carteras. Sin embargo, los bajos tipos de interés pasan factura y merman su rentabilidad. De hecho, el euribor cayó el viernes por primera vez en la historia en tasas negativas.

La banca española ha ganado en solvencia de una forma más rápida que el resto de los sistemas europeos. Este fortalecimiento se ha producido, por una parte, porque partíamos de unos niveles muy bajos. Y, por la otra, porque la reestructuración ha resultado bastante efectiva. Aflorar las pérdidas, valorando a precio de mercado los activos de los balances, fue una decisión trascendental que permitió, tanto en los bancos privados como en los nacionalizados, conocer la situación real.

La morosidad de los bancos cayó en noviembre hasta el 10,35%, su nivel más bajo desde julio de 2012, después de que los créditos impagados se redujeran en más de 2.000 millones de euros. En términos interanuales, el descenso superó los dos puntos, ya que el año anterior se situaba en el 12,75%. Debido a que el volumen de préstamos morosos de la zona euro escaló hasta los 932.000 millones de euros en 2014, lo que equivale al 9,2% del PIB, el BCE exigirá a los bancos europeos medidas contra la morosidad.

La morosidad total del sistema bancario español se ha reducido de forma significativa. Especialmente, desde el máximo histórico marcado en enero de 2014, en el 13,78%. Javier Santacruz, profesor del IEB, asegura que la mejora de la actividad económica hace que la calidad del crédito concedido aumente y, por tanto, la probabilidad de que un crédito dudoso se repague se incrementa. Las provisiones también se reducen, pero a mayor velocidad que a la que cae la morosidad. Santacruz explica que la reducción de la morosidad se aceleró por la cesión de carteras de crédito dudoso y de créditos impagados a la Sareb, que liberó provisiones y redujo la mora latente de la banca nacionalizada.

«La reducción de la morosidad es importante. Gracias a la Sareb han podido hacer mucha limpieza». Luis García, analista financiero, destaca que es difícil extraer conclusiones, ya que son fácilmente maquillables. Y es que las refinanciaciones o las daciones en pago complican realizar valoraciones con exactitud. El también fundador de Aulafinanzas.com admite que los bancos españoles están más sanos, aunque, agrega, tampoco es difícil, porque «el sistema entero estaba quebrado».

Los bancos españoles ya cumplen con las exigencias de capital del BCE. No obstante, algunas agencias crediticias internacionales consideran que las principales entidades deberán emitir nuevo capital, bonos convertibles y otros instrumentos que les permitan lograr los requerimientos. Pese a que los resultados de los test de estrés arrojaron que la capitalización de la banca española superaba los niveles mínimos, el capital de algunas entidades se muestra vulnerable ante cualquier problema relacionado con los activos no provisionados. Si bien las ampliaciones «han sido mastodónticas» –recuerda García–, en 2016 se prevé un nuevo hervidero de ampliaciones de capital y de emisiones de deuda.

El capital ha aumentado. Por ende, la solvencia ha mejorado. Y desde el BCE lo han ratificado. Santacruz revela que, hoy en día, la ratio de capital total de la banca española –CET1 (phased-in)– está en el 12,2%, porcentaje todavía menor que la media europea, situada en el 12,8%. Pero respecto al ratio de capital de 2014, la ganancia ha sido de seis décimas. «Donde aún estamos más débiles es en la ratio de capital que incluye todos los efectos regulatorios hasta 2019 («fully-loaded»), que se sitúa en el 9%, con una pírrica ganancia de una décima», advierte.

España se abrió a la banca extranjera en los 80, pero son pocas las entidades que han aguantado. Rafael Martins de Lima, socio director de martinsdelima&partners, afirma que el sistema bancario español continúa siendo de los mejores del mundo y que, por eso, los extranjeros sufren dificultades para entrar. De igual modo, revela que los bancos europeos tienen una cultura del riesgo muy acusada y que están enfocados a la banca comercial y la expansión internacional. Mientras que las grandes entidades alemanas sufrieron la tentación de la banca de inversión, las francesas siguen muy estatalizadas, las italianas van por detrás en la mejora de su sistema bancario y las holandesas han mezclado su negocio con el de seguros. Las británicas Royal y Lloyds fallaron, Barclays estuvo a punto y HSBC está estudiando llevar su sede a Hong Kong.

Desafíos

Algunos de los 30 mayores bancos del mundo han tenido que ser rescatados por sus gobiernos para hacer frente a sus pagos. Martins de Lima asegura que en España han aguantado por su diversificación geográfica y exposición a varios mercados, así como por su dimensión, que les ha permitido captar el mejor talento disponible. El socio director de martinsdelima&partners reitera que los bancos españoles han soportado la crisis capitalizándose y reduciendo negocio para mejorar los ratios de capital. De forma paralela, las cajas han vivido el cambio más radical de su historia. «Han pasado de seguir las directrices de los políticos de turno a las de los accionistas. Esto es positivo y mejorará sustancialmente el sistema financiero español».

El fundador de Aulafinanzas.com, por su parte, resalta varios desafíos. A nivel de calle, deben operar en un mercado adverso por los bajos tipos de interés y la poca demanda de crédito, recuperar la confianza de sus clientes y modernizarse tecnológicamente. A un nivel más amplio, indica que tienen que hacer frente a las numerosas reclamaciones de clientes a los que los tribunales están dando la razón, valorar cómo queda el mercado tras la posible ronda de nuevas fusiones y ganarse la confianza de los inversores.

Nuevo crédito

Tras ocho años de crisis, la concesión de nuevo crédito escala a ritmos del 12%. En 2015, la banca prestó 467.927 millones de euros a hogares y empresas. Las entidades volvieron a abrir sus grifos para consumo, compras de vivienda o inversión después de unos años de auténtica sequía. Y el crecimiento del nuevo crédito se refleja en la mejoría de las cuentas de resultados. Los datos publicados por el Banco de España constatan que el crédito nuevo concedido a las familias ha registrado tres ejercicios consecutivos de repuntes. 2015 fue el segundo año seguido en el que hubo incrementos de préstamos nuevos para las empresas.

DESPLOME BURSÁTIL

La unión de los tres principales focos de incertidumbre –falta de modelo de negocio viable a medio plazo, exposición a países emergentes y presión por parte de los reguladores para aumentar capital– ha hecho a los bancos españoles retroceder de una forma muy importante en Bolsa. Concretamente, la caída media de las cotizaciones en el último año ha sido próxima al 30%, acelerándose en las últimas semanas y dejando en términos de valoración una banca muy barata, cotizando con un descuento medio sobre su valor en libros del 40%. El euribor mermará los ingresos de los bancos y aumentará la incertidumbre respecto al sector financiero y su cotización.

EN BUSCA DE RENTABILIDAD

La gran banca en España cerró 2015 con ganancias superiores a los 11.200 millones de euros. Sin embargo, los tipos de interés próximos a cero y las mayores exigencias de capital merman seriamente su rentabilidad, que se ha reducido cerca de siete puntos en los últimos seis años. Si nos remontamos al inicio de la crisis, en 2007 el ROE, indicador de la rentabilidad, de la banca española estaba en el 17,7%, y en septiembre había bajado hasta el 5%.

Ser rentables constituye el mayor reto. Para ello, las entidades se verán obligadas a reducir gastos (menos personal y sucursales) y provisiones. Se trata de un mecanismo que funciona en el corto plazo, pero que no supone ninguna fuente real de ingresos,simplemente se hinchan las ganancias en las cuentas de resultados. Aunque el crédito nuevo crezca, el total continúa en caída como consecuencia de una demanda todavía débil. Y los bancos ganan por prestar. Así, el margen de rentabilidad se estrecha y sólo puede ampliarse recortando gastos y remunerando a prácticamente cero los depósitos bancarios. El modelo de negocio debe cambiar. Para ser más seguro será menos rentable, por las exigencias regulatorias. Santacruz aboga por plantear una nueva estrategia de comercialización, y opina que «la fidelización del cliente y la digitalización de los servicios son prioritarios para generar margen típico y consolidarlo en el tiempo».