España

La OCDE respalda al Gobierno: España cumplirá el déficit

En contra de los augurios de la Comisión Europea, considera que el desajuste de las cuentas españolas quedará en el 4,2%, como asegura el Gobierno. España crecerá más que ninguna otra gran economía europea tras elevar sus previsiones este año

La Razón
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A pesar de que Pierre Moscovici, comisario europeo de Asuntos Económicos, provocó un fuerte malestar en el Gobierno español al anunciar sin encomendarse a Dios ni al diablo (antes de que se aprobaran oficialmente las proyecciones para toda la UE) que España incumpliría los objetivos de déficit, la OCDE respaldó ayer las perspectivas de España. En su último informe, «Perspectiva Económica Global», la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico considera que este año el déficit caerá hasta el 4,2% desde el 5,9% registrado en 2014, en línea con las estimaciones del Ejecutivo. Respecto a 2016, el Gobierno considera un desajuste del 2,8% en las cuentas públicas mientras la OCDE considera que quedará parejo, en el 2,9%. En 2017, el pronóstico del -1,4% formulado por España es demasiado optimista para el organismo, que estima un desvío del -1,8%.

La Comisión Europea, pese a que el Gobierno ha reiterado que España cumplirá con el déficit previsto para este año del 4,2%, ha manifestado que el desajuste contable de España alcanzará el 4,7%, cinco décimas más de lo estimado. Una brecha aún mayor se prevé para 2016, cuando la Comisión espera un déficit del 3,6% por el 1,4% del Ejecutivo.

Las buenas noticias acompañan a las previsiones de crecimiento para este año. La OCDE se muestra también más optimista que la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que estiman un alza del PIB del 3,1%, y ha mejorado tres décimas el crecimiento de la economía española con respecto a su anterior previsión hasta el 3,2%, sólo una décima menos que las estimaciones del Gobierno.

Por contra, rebaja las perspectivas de crecimiento de España para 2016 hasta el 2,7%, por debajo del 3% con el que se han elaborado los Presupuestos Generales del Estado para el próximo ejercicio. En cualquier caso, España será el socio que más crezca de entre las grandes economías europeas, más que Reino Unido y que Alemania, Francia e Italia.

En lo que respecta al empleo, la OCDE subraya que el mercado de trabajo está creciendo «de manera sólida» y por ello rebaja la tasa de paro hasta el 22,1% para este año (22,3% en la estimación anterior) y hasta el 19,8% para 2016, dos puntos menos que las previsiones anteriores. El organismo estima que el círculo virtuoso en lo que respecta a la creación de empleo hará que la tasa de paro quede en el 18,2% en 2017. Sobre la evolución del mercado de trabajo, destaca que la recuperación económica ha generado hasta el momento en torno a un millón de empleos, de los que alrededor de dos tercios son temporales, y añade que ahora se crea empleo con tasas de crecimiento del PIB del 1%, frente al 2% anterior.

Y eso pese a que el informe señala «riesgos» derivados de la «posible incertidumbre política y de sus efectos sobre la agenda nacional de reformas», así como de una posible desaceleración en Europa por un «rápido crecimiento» del precio del petróleo y de los alimentos básicos.

Por el lado positivo, subraya que la recuperación de la inversión en construcción puede ser más fuerte de lo previsto, especialmente si la economía española es capaz de atraer inversión extranjera a «niveles más altos».

Las estimaciones sobre España son de nuevo especialmente significativas, ya que el organismo ha vuelto a echar el freno a la previsión de crecimiento global como consecuencia de la desaceleración del comercio mundial, motivado por los problemas en China, principalmente, y en menor medida en la Unión Europea y Estados Unidos.

La OCDE remarca además que la caída de las tasas de endeudamiento de las empresas y de los hogares españoles continuará respaldando la recuperación de la economía nacional, junto con la política fiscal, que espera que sea «ligeramente expansiva» en los próximos dos años.

«Estos factores, junto con la aplicación de importantes reformas estructurales, están aumentando la confianza empresarial», subraya la OCDE, que insiste en que, a pesar de ello, el Gobierno debe seguir reduciendo la «elevada» deuda pública y el déficit.

En este sentido, el informe afirma que la deuda pública debería tocar techo este año, con un 100,5% del PIB, para empezar a descender al 100,3% en 2016 y al 99,2% en 2017.

También se verán impulsadas las exportaciones españolas por la depreciación del euro y la caída de los precios de la energía.

Entre las reformas que la OCDE pide a España figura la de la formación a los desempleados y «fortalecer» los servicios públicos de empleo, que son fundamentales para revertir el aumento de la desigualdad como consecuencia de la crisis económica y lograr un «crecimiento más inclusivo». También señala que la ley de unidad de mercado debe aplicarse «plenamente» para armonizar la regulación de las empresas en todas las comunidades autónomas.