domingo, 28 agosto 2016
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El PSOE se estanca, condenado a pactar

  • Encuesta NC Report

  • Los socialistas pierden fuerza a una semana del 22-M y necesitarán a Podemos o Ciudadanos para gobernar. El PP gana apoyos

El PSOE se estanca, condenado a pactar

La segunda entrega de la encuesta autonómica andaluza de NC Report para LA RAZÓN constata un estancamiento del PSOE con respecto a la primera oleada y un descenso de los otros dos grandes partidos andaluces; el PP cae 1,4 puntos e IU retrocede 1,3 puntos. Por el contrario se constata una mejoría de Ciudadanos de 1,7 puntos y de Podemosde 1,1 puntos. Con relación al sondeo del CIS del pasado mes de febrero, se aprecia un descenso generalizado de las formaciones de izquierda; Podemos pierde 4 puntos al pasar del 19,2% al 15,2%; el PSOE sufre una merma de 1,6 puntos al bajar del 34,7% que pronosticaba el Centro de Investigaciones Sociológicas al 33,1% de este sondeo e Izquierda Unida ve reducido su porcentaje en 0,1 puntos al bajar del 6,6 al 6,5% del voto válido.

No ocurre lo mismo con los partidos de centro derecha, que mejoran las expectativas del pronóstico del CIS. Ciudadanos crece en 5,4 puntos al subir del 6,4 al 11,8% y el PP mejora en 1,1 puntos al pasar del 25,7 al 26.8.

Continuando con la comparativa de la segunda oleada de Andalucía con el CIS de febrero, observamos que los movimientos de mayor magnitud tienen como protagonistas a dos debutantes en las elecciones autonómicas en la región. Por un lado, Podemos, que al perder 4 puntos reduce su previsión de diputados de 21/22 a los 15/16 de la encuesta de LA RAZÓN, mientras que todo lo contrario sucede con Ciudadanos, que mejora en 5,4 puntos y su representantes pasan de los 5 del sondeo del CIS a los 10/12 de la encuesta.

La irrupción de Ciudadanos, y mucho menos con la fuerza que recoge el presente sondeo, no estaba prevista y sin duda será el hecho más significativo a la hora del recuento de votos en la noche de la jornada electoral del próximo 22 de marzo.

La convocatoria adelantada de las elecciones autonómicas andaluzas ha cogido por sorpresa a los oponentes tradicionales de los socialistas andaluces, el PP e IU. Tres años de gobierno conjunto con IU no ha sido una coalición al uso, ya que estaban juntos pero no revueltos en el Gobierno. La desconfianza de uno para el otro ha estado presente desde el inicio.

La decisión de la presidenta de anticipar las elecciones es una acción solo equiparable a la más precisa estrategia militar. No se tomó a la ligera, sino que fue madurada con tiempo, y se esperó el momento oportuno. Tras el congreso extraordinario de julio de 2014 que llevó a la secretaría general del PSOE a Pedro Sánchez, los socialistas comenzaron a mejorar sus expectativas de voto en la región, mientras que PP e IU las empeoraban. Esta tendencia se mantuvo comenzado 2015. Otro hecho es que, desde finales de 2014, la emergente Podemos inicia su declibe.

Además, el nuevo líder popular designado desoyendo los consejos de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, no contribuía precisamente a que el PP remontara. Aún no se había cumplido un año desde el nombramiento del nuevo presidente popular, se realiza el anuncio de adelanto electoral. Obviamente la nueva dirección regional del PP andaluz, inmersa en una ingente tarea reorganizativa, no estaba preparada para enfrentarse a un proceso electoral inesperado.

En IU pasaba algo parecido, Maíllo es elegido candidato en el verano de 2014, y para amplios sectores de la ciudadanía es un perfecto desconocido, a diferencia de Diego Valderas que su cargo de Vicepresidente en la Junta de Andalucía le hizo alcanzar una importante notoriedad entre la ciudadanía de la región.

Además de estas razones de mera estrategia electoral, hay otras dos que han sido determinantes, por un lado la decisión anunciada en noviembre por Cayo Lara de no presentarse a la reelección como líder nacional de IU, lo que abría el paso a Alberto Garzón, y dado el entreguismo de éste hacia Podemos y su hostilidad hacia el PSOE, era de temer y de esperar que acabaría a corto plazo con la salida de IU del Gobierno de Andalucía. El otro motivo de peso fue la amenaza de convocatoria de un referendum entre las bases de IU para después de las elecciones del próximo mes de mayo para poner fin a la coalición electoral con el PSOE.

Un 7 por ciento menos de abstencionistas

Como ocurre en todos los comicios, la abstención será otra de las claves a tener en cuenta. Y, en el caso de Andalucía, sus ciudadanos parecen decididos a movilizarse. O los políticos han conseguido que los andaluces vayan a los colegios electorales el próximo domingo, tal y como se desprende de la encuesta de NC Report.

En las pasadas autonómicas de 2012, la cifra de los que decidieron no acudir a las urnas se elevó hasta los 2.352.973 ciudadanos, el 37 por ciento del censo. Sin embargo, el último sondeo que publica LA RAZÓN muestra como esta cantidad de abstencionistas cae en 454.973 y se sitúa en 1.898.000, lo que supone que el 30 por ciento no se molestará en depositar un voto el 22-M.

Por partidos, hay un 13,8 por ciento de electoresd qe votaron al PSOE en 2012 que en esta ocasión se abstendrán. En cuanto al PP, un 14,1 podría no acudir al colegio electoral en esta nueva cita, mientras que

Pero, además de la preocupación por la abstención, los partidos también tienen no sólo que lograr retener a sus fieles, sino mantener a esos indecisos que se plantean cambiar la papeleta en estos comicios.

En el caso del PSOE, hay un 13,8 por ciento de sus votantes que podría optar por Podemos, mientras que un 10,5 por ciento de ex votantes populares podría elegir ahora Ciudadanos.

Lorente Ferrer. Sociólogo

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