País Vasco

El PNV refuerza su hegemonía

La formación de Urkullu logra 29 escaños, dos más que hace cuatro años. Batacazo del PSE, que desciende a mínimos históricos, con nueve diputados, los mismos que el PP. Bildu vence en su particular «duelo» con Podemos

Un ciudadano deposita su papeleta en un polideportivo habilitado como colegio electoral en Vitoria
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La formación de Urkullu logra 29 escaños, dos más que hace cuatro años. Batacazo del PSE, que desciende a mínimos históricos, con nueve diputados, los mismos que el PP. Bildu vence en su particular «duelo» con Podemos

El PNV, con 29 escaños, dos más que en la anterior legislatura, ha ganado las elecciones autonómicas vascas y podrá gobernar con el PSE-PSOE, su socio en diputaciones y ayuntamientos, a pesar del descalabro electoral de los socialistas, que se quedan con 9 de los 16 escaños que tenían en el Parlamento vasco. EH Bildu gana claramente la batalla por el segundo puesto a Elkarrekin Podemos y ambos partidos no suman escaños suficientes para disputar la hegemonía al PNV. Esa amenaza, después de la victoria de Podemos en las dos últimas elecciones generales en el País Vasco, está detrás de la fuga de votos del PP al PNV, a pesar de la cual los populares pierden un único escaño y se igualan a 9 con el PSE-PSOE. Se trata de una circunstancia relevante, ya que el constitucionalismo en el País Vasco ha estado tradicionalmente liderado por el PSE-PSOE. Ciudadanos se queda fuera de la Cámara de Vitoria, pese a que estuvo muy próximo de lograr un escaño por Vitoria.

Íñigo Urkullu, después de una legislatura centrada en la gestión y alejada de ensoñaciones independentistas, ha conseguido que el PNV se distancie del resto de las fuerzas políticas. Si en 2012 EH Bildu era segunda fuerza a sólo seis escaños del PNV, ahora ese margen se ha incrementado al doble. Elkarrekin Podemos se sitúa bastante detrás, con once escaños, como tercera fuerza en unas elecciones en las que la participación ha sufrido un ligero retroceso respecto a las anteriores autonómicas, pasando de un 39 a un 37,79 por ciento.

Aunque el resultado de Elkarrekin Podemos puede considerarse un buen estreno en el Parlamento vasco, el partido liderado en España por Pablo Iglesias ha sufrido un notable retroceso, más marcado en las urnas que en las encuestas, respecto a las dos últimas convocatorias electorales en el País Vascos, las generales de junio y diciembre, en las que ganó al PNV. La candidata, Pili Zabala, hermana de una víctima del GAL, no ha conseguido ganar la batalla al inelegible Arnaldo Otegi, quien, aunque no ha sido formalmente candidato a lendakari, ha hecho toda campaña como tal en el País Vasco.

EH Bildu, como todos los partidos representados en la pasada legislatura en el Parlamento Vasco, salvo el PNV, pierde escaños y votos en estas elecciones autonómicas, pasando de 21 a 17. La sombra de ETA pesa ahora sobre la izquierda abertzale, cuando los vascos quieren pasar cuanto antes página de los años de terrorismo de la banda.

El PNV marcó distancias

Tras una campaña en la que apenas se ha hablado de independencia, los vascos eligieron el Parlamento más soberanista de su historia, en el que las fuerzas que respaldan una consulta sobre el derecho a decidir copan el arco parlamentario y los constitucionalistas se quedan en mínimos históricos, principalmente por el traspaso de votos del PSOE a Elkarrekin Podemos, cuyos escaños suman a favor de la consulta.

La actitud del PNV, marcando distancias con la izquierda abertzale y apostando por acuerdos «no frentistas», ha alentado la corriente de opinión que empezó a fraguarse entre los votantes vascos del Partido Popular tras las victorias de Elkarrekin Podemos en las dos últimas elecciones generales, de apoyar al Partido Nacionalista Vasco para evitar que EH Bildu y Elkarrekin Podemos llegaran a Ajuria Enea. Son votos no nacionalistas que pasan a engrosar el arco nacionalista del Parlamento vasco, como los que han pasado del PSE a Podemos.