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El silencio fue un grito por la unidad

Además, miles de vecinos de Barcelona y de su área metropolitana han colgado de sus balcones la bandera española

  • Varios participantes portan la bandera española durante la manifestación convocada por Movimiento Cívico de España y Catalanes, hoy por la Vía Layetana, en Barcelona, con el lema "Catalunya es Espanya. Democracia, futuro y libertad".
    Varios participantes portan la bandera española durante la manifestación convocada por Movimiento Cívico de España y Catalanes, hoy por la Vía Layetana, en Barcelona, con el lema "Catalunya es Espanya. Democracia, futuro y libertad".

Tiempo de lectura 4 min.

01 de octubre de 2017. 03:03h

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Miles de personas de toda España respondieron ayer al desafío independentista que el Govern de Cataluña ha impulsado y que tendrá su momento de máxima tensión hoy, cuando la Generalitat trate de llevar a cabo una consulta declarada ilegal. Desde distintos puntos de España los ciudadanos mostraron su apoyo a una mayoría catalana que defiende la unidad de España y rechaza el referéndum impuesto por Carles Puigdemont.

La plaza de Sant Jaume de Barcelona fue testigo de que Cataluña quiere luchar contra los independentistas y que no desean vivir más tiempo en el silencio. Unas 15.000 personas escenificaron su malestar con la Generalitat y al grito de «No nos engañan, Cataluña es España», se congregaron por el centro de la capital.

Los manifestantes, que enarbolaban banderas españolas –en su mayoría–, alguna «senyera» y también de la Unión Europea –símbolo de agradecimiento a los dirigentes europeos que en estos días han lanzado contundentes advertencias al Govern sobre las consecuencias de abandonar España– salieron desde la plaza Urquinaona y recorrieron la Via Laietana hasta llegar a una rebosante plaza Sant Jaume. Así, a favor de la unidad, presidía la cabecera una pancarta con el lema «Cataluña es España. Democracia, futuro y libertad», junto a ella una bandera española gigante que transmitía por sí sola el sentir de una multitud catalana.

Entre los gritos más escuchados, predominaban los vítores para la Guardia Civil y en contra del mayor de los Mossos: «Trapero dimisión» y hacia el president de la Generalitat: «Puigdemont a prisión». La marcha, convocada por entidades antisoberanistas como Espanya i Catalans o Somatemps, entre otras, se extendió a otras localidades.

Los 600 kilómetros que separan Cataluña de Madrid no impidieron que los madrileños mostraran su solidaridad con la población catalana que no quiere que se lleve a cabo la secesión. De hecho, la concentración en Madrid fue la más numerosa. Según datos de la delegación del Gobierno en Madrid, 10.000 personas se reunieron en Cibeles al grito de «No nos engañan, Cataluña es España», –como en Barcelona– y otras consignas a favor de que la Generalitat respete la legalidad. Ante el Palacio de Correos, familias y grupos de todas las edades se congregaron pidiendo que prevaleciese una «única bandera». No faltaron referencias a las fuerzas de seguridad del Estado con el «¡Viva la Policía Nacional!» y «¡Viva la Guardia Civil!». Los cánticos empezaron a proliferar después de que que un manifestante colgara una bandera en un andamio cerca del Ayuntamiento, que momentos después fue retirada. En ese momento se oyó gritar: «Eo, eo, eo, Carmena no te veo», Puigdemont a prisión» o «Rajoy defiende tu nación».

Simultáneamente tuvo lugar otra manfiestación en la librería Blanquerna frente a la delegación del Gobierno de la Generalitat en la que según los datos de la Comunidad de Madrid asistieron 50 personas bajo el lema «Los ciudadanos catalanes son España. No nos separarán».

Otras capitales españolas, como Valencia, Sevilla, Valladolid, Santander, Santiago de Compostela, o Cádiz, no dudaron tampoco en demostrar que no aceptarán los resultados de la consulta ilegal. En Zaragoza se dieron cita cerca de un millar de personas frente al Ayuntamiento, y en una protesta pacífica se corearon lemas como «No somos ultras, somos españoles». Una manifestación en la que se aprovechó para pedidir la dimisión del alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, por su apoyo a la consulta. En Palma de Mallorca, la plaza de Cort albergó a unas 4.000 personas. En Sevilla, también miles de personas salieron a la calle con banderas españolas. Más de 5.500 se concentraron en las nueve capitales de provincia de Castilla y León. En Pamplona, frente a la sede del Gobierno foral, varias docenas de personas ondearon enseñas nacionales, informa Efe. La situación más tensa se vivió en Vitoria, donde una treintena de personas se concentraron frente al Ayuntamiento con dos banderas de España, y frente a ellos, separados por la Ertzaintza, un centenar de jóvenes, con ikurriñas y «esteladas», les tacharon de «fascistas». En Bilbao, por otra parte, miles de personas mostraron su apoyo al referéndum. A la marcha se adhirieron del PNV a Bildu, todos los nacionalistas.

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