Rojo

Detenido en Marruecos un butanero amigo de Younes

También ha sido arrestado un contacto de un abatido en Cambrils

Moussa y Driss Oukabir
Moussa y Driss Oukabirlarazon

También ha sido arrestado un contacto de un abatido en Cambrils.

Y llueve sobre mojado. Pero al contrario que en la matanza de Madrid del 11-M de 2004, en la que se vieron envueltos algunos ciudadanos españoles, esta vez con el atentado de Las Ramblas la autoría y el cerebro son absolutamente marroquíes.

Ayer fue detenido en Nador, a unos 10 kms de Melilla, Hicham Ennadih, un hombre que fue butanero y residió durante diez años en el domicilio de Ripoll (Gerona) donde podría haber vivido o al menos tener estancia temporal Younes Abouyaaqoub, abatido el lunes por los Mosos d’Esquadra y presunto autor del atentado de Barcelona. La célula había hecho acopio de bombonas de butano en la casa de Alcanar, base logística del grupo, donde planeó realizar atentados a gran escala con explosivos.

Con su detención son tres las personas arrestadas en Marruecos. Otro de los detenidos, en una intervención del viernes, fue arrestado en Nador acusado de hacer apología de los atentados de Cataluña en las redes sociales. Al parecer tiene perturbadas sus facultades mentales. Un día después, el sábado día 19, fue detenido en Oujda otro hombre que tenía contactos con Moussa Oukabir, uno de los miembros de la célula autora de los atentados y que murió abatido por los Mossos d’Esquadra en Cambrils.

Por lo demás, el Reino de Marruecos está dando luz verde a determinados medios nacionales y extranjeros para que puedan acceder a las localidades de origen de las familias de los yihadistas de Cataluña, o donde incluso como el autor del atentado de Las Ramblas vivieron sus primeros años. Sutilmente, el mensaje es doble: primero, se intenta recalcar el presunto origen bereber o amazigh de los mismos para, a continuación, intentar intoxicar con ello a las autoridades españolas dejando caer la idea de un presunto «terrorismo rifeño».

Por otro lado, se insiste en la agenda mediática que se desea cale en la opinión pública: «En Marruecos no pasa nada y todo está controlado, el problema está fuera, en otros países». Si no hay nada más falso que una verdad a medias, ésta es una de ellas. El propio «cerebro» de la célula yihadista catalana era marroquí.

Según cálculos recientes, porcentaje que Marruecos rebajaba hace un año a unos mil cien (doscientos reconocía oficialmente en 2013), sobre dos mil yihadistas habrían salido del país en los últimos años «en la senda de Allah», coloquial expresión que indica partir a la yihad o guerra santa. Los servicios de seguridad han visto con buenos ojos la marcha de estos fanáticos en un doble sentido: primero, su partida garantiza a priori que no cometerían ningún atentado en Marruecos; segundo, cabría la posibilidad que bien en combate o bien por atentado suicida, buena parte perdiera la vida.