miércoles, 07 diciembre 2016
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España

Díaz agita la abstención para no perder en el Comité

  • El órdago de su posicionamiento público intenta forzar a que otras federaciones del PSOE sigan sus pasos e incluye también un claro mensaje a quienes quieren romper la disciplina de voto.

Díaz agita la abstención para no perder en el Comité

Las quejas de diputados socialistas, que ayer publicábamos en LA RAZÓN, partidarios de permitir la investidura de Rajoy, por la ausencia de un liderazgo claro en defensa de un cambio de posición del PSOE no han caído en saco roto. «Si no defiendes tu posición, no puedes ganar», comentaban a este diario. Y esta posición ha llegado de la mano del PSOE de Andalucía. Ha llegado por estas quejas y porque los números del Comité Federal están endemoniados. «Si nadie asume este liderazgo, las posibilidades de que los partidarios del «no» a Rajoy ganen son muchas», resumía un miembro del máximo órgano entre congresos del Partido Socialista, antes de la toma de posición de los socialistas andaluces.

El Comité Federal que acabó con la destitución de Pedro Sánchez al frente del PSOE arrojó el siguiente resultado: 107 votos a favor de Sánchez y 132 de sus detractores. Sin embargo, este baremo poco sirve para el Comité, que hoy convocará Javier Fernández, porque trasladar estas cifras a los partidarios del «no» y de la «abstención» de forma mimética es un ejercicio inútil. ¿Por qué? Porque mientras los partidarios de Sánchez han cerrado filas con su «no» a Rajoy, los partidarios de su destitución no son todos partidarios de la abstención. Eso sí, en este Comité Federal los partidarios de Sánchez no contarán con los votos de los miembros de la ejecutiva federal que se mantuvieron con el secretario general saliente. O sea, el «no» a Rajoy cuenta con 18 votos menos. Además, hay que tener en cuenta que cuando se produjo la votación algunos miembros del Comité lo habían abandonado, como es el caso del líder de Izquierda Socialista, José Antonio Fernández Tapias, o delegados de varias federaciones, como la catalana.

Por eso, Susana Díaz ha decidido coger al toro por los cuernos y liderar un cambio de postura sin ambages, sin vericuetos lingüísticos y sin ejercicios malabares. Los miembros del PSOE andaluz votarán por la abstención para evitar unas terceras elecciones que se vislumbran borrascosas para el PSOE. Con esta toma de posición, la líder andaluza presiona a otros dirigentes territoriales para que también tomen este rumbo. Sus miradas se dirigen a Guillermo Fernández Vara, Emiliano García Page, Ximo Puig o Javier Lambán. El objetivo es que otras federaciones «asuman sus responsabilidades» y «tomen una decisión política». Fuentes consultadas por esta redacción apuntan que Castilla-La Mancha puede pronunciarse en las próximas horas en el camino que ha optado Andalucía. Valencia está dividida al igual que Aragón. Puig y Lambán deberán pronunciarse, inevitablemente, sobre esta cuestión que es espinosa en sus territorios.

El órdago lanzado por la federación andaluza incluye también un claro mensaje a los que rompan la disciplina de voto y apuesta por «el respeto a las decisiones del Comité Federal». Éste es el nudo gordiano de la cuestión. El PSC sigue manteniendo su «no» a Rajoy y los diputados catalanes no tienen intención de dar un paso atrás en esta cuestión. Tampoco está nada claro que al menos una treintena de diputados socialistas en el Congreso estén dispuestos a abstenerse y renegar de su voto en contra del gobierno del Partido Popular.

Este escenario será el siguiente escollo que deberá afrontar la comisión gestora. «Ahora lo prioritario es que el cambio de postura sea asumido por el Comité Federal. No se trata de una abstención técnica, se trata de asumir una abstención política y, a partir de ahí, hacer oposición», apunta un destacado miembro del Comité Federal. Por tanto, la gestora deberá emplearse a fondo para conseguir la disciplina de voto «que se presenta harto difícil». Iceta se ha reunido con Fernández y le ha trasladado la conocida posición del PSC. Iceta se ha negado a hacer declaraciones para «evitar la presión mediática». Los socialistas catalanes no se cierran a la Vía Page –una abstención técnica de 11 diputados que permita a Rajoy superar la investidura mientras el resto de los diputados votan en contra– al contrario de los andaluces. Sin embargo, fuentes cercanas al primer secretario del PSC afirman que «la cuestión es que con esta opción no te sacarás de encima la imagen de que has permitido gobernar a Rajoy», al tiempo que reconocen que «esta posición minimizará la herida orgánica interna».

La posición del PSOE-A es arriesgada. En su seno han surgido voces discrepantes –alcaldes de Jun y Dos Hermanas– y el congreso del partido volverá a reabrir heridas. Sánchez y los suyos siguen tomando posiciones porque «la militancia no quiere permitir un gobierno de Rajoy», un argumento que se repetirá hasta la saciedad y que dirimirá quién dirigirá el PSOE tras este convulso periodo. La abstención puede pasar factura a quien lo lidere, pero el congreso todavía no está convocado.

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