Cataluña

El antecedente de Amaiur apunta a un rechazo del TC al recurso de CDC

El Congreso usó en ambos casos idénticos argumentos para denegarles grupo propio

Protesta de Amaiur tras la decisión de la Mesa de Congreso de denegarle un grupo propio en la Cámara Baja
Protesta de Amaiur tras la decisión de la Mesa de Congreso de denegarle un grupo propio en la Cámara Bajalarazon

El Partit Demoócrata Catalá (PDC), o lo que es lo mismo, la antigua Convergencia Democrática de Cataluña, pretende que el Tribunal Constitucional –el mismo al que no duda en descalificar y en no acatar sus resoluciones– reconozca que su derecho a tener grupo parlamentario propio en el Congreso, algo que esta misma semana rechazó la Mesa del Congreso por entender que no cumplía los requisitos establecidos en el Reglamento de la Cámara Baja. El recurso todavía no se ha presentado, pero, visto el antecedente existente, no es muy factible que el mismo pueda prosperar.

En concreto, el antecedente en cuestión se refiere a Amaiur, respecto al cual la Mesa del Congreso decidió, el 15 de diciembre de 2011, impedir que esta formación abertzale formara grupo parlamentario propio, al no haber alcanzado el 15 por ciento de los votos exigidos en todas las circunscripciones que se presentó, porcentaje que no logró en Navarra, pese a que sí obtuvo un escaño. Amaiur intentó sortear ese impedimento a no presentarse en la Cámara su parlamentario navarro, intentado constituir grupo con los seis logrados en el País Vasco, donde sí superaba ese 15 por ciento de los votos en cada una de las tres circunscripciones. Tras un informe de los servicios jurídicos del Congreso, la Mesa, con los votos del PP, rechazó la petición.

Ante ese acuerdo, la formación abertzale recurrió al Tribunal Constitucional con argumentos de que el propio TC había sostenido con anterioridad que en situaciones anteriores se permitió al PNV tener grupo propio, pese a que no contaba con el 15 por ciento de los votos en Navarra, donde también se presentaba.

Ante el recurso de Amaiur, el Tribunal Constitucional respondió en un auto, dictado a finales de abril de 2013, de un folio en el que lo inadmitía de plano, es decir, ni siquiera entraba a estudiar los argumentos. El motivo del Alto Tribunal era escueto pero claro: había una «manifiesta inexistencia de violación de un derecho fundamental tutelable en amparo». Es decir, la Mesa del Congreso, al aplicar lo dispuesto en el Reglamento, no había vulnerado ningún derecho fundamental de Amaiur ni de sus diputados.

Respecto al Partit Demócrata Catalá, la decisión de la Mesa del Congreso rechazó –con los votos en contra de Ciudadanos y la abstención del PP y PSOE– argumentó lo mismo que en el caso de Amaiur, es decir, que no obtuvo ese porcentaje mínimo del 15 por ciento en cada una de las circunscripciones en las que concurrió, en concreto, ni en Tarragona ni en Barcelona. De esta forma, y con el antecedente citado, prácticamente idéntico en el fondo, todo apunta a que el recurso del PDC tendrá también el mismo final, es decir, la desestimación.

El PDC sostiene que la decisión de la Mesa del Congreso de negarles grupo parlamentario propio es fruto de una «persecución» a su partido por liderar el desafío independentista en Cataluña, según denunció su portavoz en el Senado, Josep Lluís Cleries. Además, anunció la intención de sus cuatro senadores de integrarse en el Grupo Mixto y no sumar sus escaños a los del grupo de ERC, al igual que hará la formación soberanista en el Congreso.

La decisión de la formación del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, de recurrir al TC la citada decisión de la Mesa del Congreso se produce apenas unos días después de que desde la antigua Convergencia y la propia Generalitat se haya hecho oídos sordos a la resolución del Alto Tribunal de poner freno a la puesta en marcha por la Cámara catalana de la hoja de ruta que finalizaría con un referéndum unilateral de independencia previo a la «desconexión» con el resto de España. Sin embargo, esos desplantes al TC sobre su pretendida falta de legitimidad no han impedido a los soberanistas presentar en los últimos años una batería de recursos ante el mismo.