sábado, 01 octubre 2016
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España

España / Pactos electorales

Iglesias ningunea a Sánchez y le pide ser vicepresidente

  • Economía, RTVE, Sanidad, Servicios Sociales, Educación, Defensa y una nueva cartera de "Plurinacionalidad" son los departamentos que exige Podemos

Pablo Iglesias (c), durante la rueda de prensa que ha ofrecido en el Congreso de los Diputados, junto al resto de su "gabinete".
Pablo Iglesias (c), durante la rueda de prensa que ha ofrecido en el Congreso de los Diputados, junto al resto de su "gabinete".
EFE/Sergio Barrenechea

En una muestra más de la habilidad de Podemos para polarizar la atención mediática y marcar la agenda al resto de partidos, Pablo Iglesias anunció ayer desde el Congreso que, durante su visita al Rey en La Zarzuela, transmitió al Jefe del Estado su intención de formar gobierno junto a PSOE e Izquierda Unida. El propio Iglesias dejó claro que Pedro Sánchez no tenía ni idea de que iba a hacerlo por lo que su maniobra es tan sólo eso: un movimiento con el que la formación de extrema izquierda quiere situarse en el centro del debate y ganarle la iniciativa a los patidos que lograron mejor resultado el 20 de diciembre. En un gesto que muestra a las claras los modos de lo que el propio Iglesias denomina «la nueva política», el líder de Podemos sólo mandó un mensaje de texto a Pedro Sánchez cuando hubo terminado la rueda de prensa para emplazarle a que comenzaran las negociaciones; es decir, primero informó al Rey, luego a la opinión pública y, finalmente, a la persona a la que quiere hacer presidente del Gobierno: toda una declaración de intenciones.

«Es hora de que Pedro Sánchez demuestre si manda o no manda en su partido», dijo sin ambages Iglesias en el momento en el que dejó traslucir con más claridad su intención: aumentar la presión sobre el secretario general socialista para empujarle a una coalición de perdedores en la que la iniciativa, como demostró lo ocurrido ayer, correspondería siempre a Podemos. «No hay lugar para excusas: o se está con el cambio o se está con el inmovilismo», dijo Iglesias enunciando la disyuntiva ante la que quiere colocar al PSOE. Aunque el secretario general de la formación de extrema izquierda dijo que Rajoy no podía conformar gobierno porque «había tenido el peor resultado de su partido desde 1989» en ningún momento dejó entrever que fuera un problema para Pedro Sánchez intentarlo tras haber cosechado el peor de toda la historia del PSOE. Muy al contrario, Iglesias describió líricamente la oferta que lanzaba al líder socialista como «una sonrisa del destino que siempre tendrá que agradecer».

Tras un somero repaso a algunas propuestas de Podemos en materia social, Pablo Iglesias pasó a enumerar los sillones que espera lograr en la negociación tanto él como sus compañeros de partido. Éste fue el punto de su intervención al que se refirió irónicamente Pedro Sánchez durante su rueda de prensa: «Entré en Zarzuela sin un gobierno y por lo que he visto tengo ya todos los ministros», dijo. Sea como fuere, en el reparto de cargos que fue planteado ayer desde el Congreso por Podemos, el secretario general de este partido cree «razonable» que quien ocupe la vicepresidencia sea el mismo. A continuación vino la «carta a los Reyes» de Pablo Iglesias en la que se nombraron las carteras de Economía, Educación, Sanidad, Servicios Sociales, Defensa e Interior. Como no podía ser de otra manera en una persona con tanta experiencia en televisión, Iglesias también mencionó la dirección de Radio Televisión Española, que, dijo, debe estar al cargo de «profesionales independientes». La petición más esperpéntica fue la creción de una especie de «Ministerio de Plurinacionalidad» con el que contentar a sus socios independentistas en Cataluña, una cartera que ocuparía la persona que posó a su derecha ayer en la sala de prensa del Congreso, Xavier Domenech, de En Comú - Podem. Preguntado concretamente sobre esta posibilidad, el secretario general de Podemos reconoció: «No le oculto que me encantaría». La manera que tuvo Podemos de diseñar la puesta en escena ayer en el Congreso fue muy significativa: la imagen remedaba la foto de familia habitual tras la composición de un nuevo gobierno en las escaleras de La Moncloa en la que Iglesias aparecía flanqueado de sus «ministrables» entre ellos, además de Domenech, el militar Julio Rodríguez, la ex juez Victoria Rosell, Irene Montero, Carolina Bescansa y su mano derecha política, Íñigo Errejón.

Según Iglesias las negociaciaciones deben ser «sin preguntas pactadas de espaldas a los ciudadanos» y deben abrir una legislatura con «espíritu constituyente». «España no se puede permitir esperar a Rajoy» dijo el candidato de Podemos poco después de reiterar que no era responsable enfrascarse en «juegos parlamentarios». Sobre sus impresiones de su primera visita al Palacio de la Zarzuela, Iglesias dijo que la entrevista con el Rey había sido cordial y que la propuesta que le había expuesto le había parecido «razonable». El líder de Podemos dejó entrever en un momento de su intervención las pocas esperanzas que tiene de que el PSOE recoja el guante y comiencen las negociaciones: «No tenemos una gran confianza en las maquinarias internas del poder» del Partido Socialista, dijo poco antes de asegurar que en sus tratos con el PSOE tendrá en consideración los hechos antes que las palabras de Pedro Sánchez.

El candidato de Podemos también fue preguntado por lo que hasta hace muy poco era una línea roja de su partido para apoyar la investidura de Sánchez: el referéndum independentista en Cataluña. Para Pablo Iglesias no se trata de una «línea roja» sino de una cuestión «de sentido común» ya que En Comú - Podem «ha sido la fuerza política que ha ganado las elecciones en Cataluña».

Como no podía ser de otra manera, Pablo Iglesias fue preguntado por la presencia de la dirigente de Podemos en Castilla - La Mancha María José Aguilar en un viaje organizado por el régimen chavista en diciembre de 2014 junto a otras personas de diversos ámbitos de la extrema izquierda, concretamente miembros de la CUP y personas pertenecientes al entorno de ETA. Iglesias restó importancia a las informaciones surgidas sobre este tema y explicó que se trataba de un seminario internacional al que también asistieron representantes de Naciones Unidas y de otras organizaciones internacionales. Iglesias reconoció un «momento de lucidez» al ministro de Exteriores Margallo cuando dijo que las relaciones con Venezuela deberían ser excelentes al igual que con el resto de países iberoamericanos. Además, calificó este tipo de informaciones de «presiones» que intentan impedir un pacto con el PSOE.

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