viernes, 30 septiembre 2016
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España

España / El desafío independentista

Empresarios soberanistas promueven una «Caja catalana»

  • Entre los impulsores hay miembros de la plataforma antidesahucios

Los hay que están convencidos de que falta muy poco para que Cataluña obtenga su independencia y entre ellos debe de estar el empresario Joan Olivé Mallafré, nacido en julio de 1958 en La Masó, Tarragona, que se ha lanzado a la constitución de una «Caja de Ahorros Popular Catalana», que enmarca en el proceso soberanista, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto. Se trata de un tema, agregan, que no se debe dejar de lado porque indica hasta qué punto trabaja el soberanismo en todos los aspectos.

Olivé, que ya cuenta con medio centenar de personas que le apoyan (entre las que se encuentra el ingeniero de telecomunicaciones Marcel Coderch i Collel, profesor de la UPC de Barcelona y militante de Esquerra Republicana de Catalunya, que ocupó el cargo de vicepresidente de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones) ha fijado la sede de su proyecto en Valls (Alt Camp) en una vivienda que figura en el censo como propiedad de su madre.

El citado empresario, según ha manifestado, pretende crear una «una caja ética y transparente, como una herramienta de la población, en manos del pueblo y al margen de los políticos».

De momento, según las citadas fuentes, no se ha puesto en contacto con el Gobierno de la Generalitat de Artur Mas.

Entre los impulsores de la nueva «caja» figuran personas que estuvieron involucradas en la lucha contra los desahucios de la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca), donde concluyeron que el sistema bancario menospreciaba y maltrataba a toda una generación de catalanes. La nueva entidad se enmarcaría en la cultura protestante/nórdica y, en lugar de gastar en publicidad, conseguiría sus clientes por el sistema de boca a boca.

El hecho de no haber hablado con la Generalitat se justifica en que la nueva entidad debe ser gestionada por el pueblo.

Olivé, según las mismas fuentes, ha hecho un llamamiento masivo a todo tipo de profesionales para que suman a la nueva «caja» y ha enviado centenares de correos electrónicos a profesores universitarios para la captación de economistas, abogados, empresarios, emprendedores, periodistas e informáticos expertos en desarrollo de web «que se impliquen y ayuden a definir el proyecto». De momento, los políticos están expresamente excluidos.

Aunque no se tienen noticias de que el comité de trabajo para definir el proyecto se haya constituido, se sabe que existen economistas y abogados interesados; y algún profesor universitario de cierto renombre.

De momento, hasta que la «caja» no tenga algún tipo de base firme, han pedido que no se hagan públicos sus nombres. Son personas académicas de Reus, Valls, Vic, Girona e, incluso, un profesor de Valencia.

El problema para los promotores es que la legislación española prohíbe la constitución de nuevas cajas de ahorros y que, en el marco de una hipotética Cataluña independiente, no se puede especular ni de lejos cuál sería la normativa que lo regulase.

Olivé trabajo durante muchos años como autónomo con la Caixa de Catalunya, la Caixa de Tarragona» y con La Caixa. Decidió registrar un dominio bajo el nombre www.caixacatalana.cat en octubre de 2014, cuando se planteó fundar La Caixa Catalana para que sirviera de «herramienta a la población, al margen de los políticos y sin que esté dominada por altos cargos ni tenga una estructura de costes desmedida».

Está convencido de que Cataluña se erigirá como Estado independiente y tomará decisiones enmarcadas dentro de un Estado independiente. Cree que Madrid no tendrá suficiente fuerza para frenar a Cataluña, y que Bruselas hará como que está, pero sin estar porque ni interviene ni prohíbe.

Pese a los impedimentos legales, quiere abrir la primera oficina de su «caja» en la primavera del año que viene. Admite que éste es el punto crítico del proyecto, pero está convencido de que la licencia le será concedida.

Reconoce, al menos, que en esta primera oficina se debería operar con dinero físico y empezar a dar créditos a emprendedores, autónomos o empresarios.

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