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Miquel Iceta. «No podemos sustituir el Estatut votado por algo que no se vote»

  • Miquel Iceta. Primer secretario del PSC

Miquel Iceta. Primer secretario del PSC Miquel Iceta. Primer secretario del PSC Guillem Sans/Shooting

Hace apenas unas horas que el congreso del PSC ha ratificado a Miquel Iceta como primer secretario y a su ejecutiva con una amplia mayoría. Iceta, un dirigente de verbo templado y habitualmente irónico, ha clausurado el cónclave excitando a los suyos con un discurso lleno de arengas.

–Ha debutado como líder del PSC enardeciendo los ánimos del PSC con un discurso encendido. ¿Por qué?

–Durante mucho tiempo me he contenido bastante. Siempre trato de sintonizar con la audiencia y hoy (por ayer), en el congreso del PSC, había la necesidad de recibir gritos de ánimos. Por eso me he manifestado de una forma más inflamada que de costumbre.

–En este congreso se ha visto el cambio de algunas caras en la nueva dirección del PSC. ¿Va a verse también un proyecto en el PSC?

–No, con eso quiero ser muy claro. En este congreso sólo podíamos escoger un primer secretario y una ejecutiva. No hacíamos una revisión de nuestro proyecto político. Ahora bien, es verdad que hay cosas que se pueden explicar con más contundencia.

–¿Por ejemplo?

–Pues hay gente que dice «oye, nunca habíais dicho que ibais a votar la ley de Consultas». Y no es verdad. Lo habíamos dicho siempre, pero quizá los socialistas catalanes no lo hemos explicado suficiente y hemos pensado que por decirlo alguna vez bastaba para convertirlo en doctrina.

–¿Por qué el PSC avala la ley de consultas si Artur Mas la va a emplear para convocar una votación soberanista con la que ustedes no están de acuerdo?

–Nosotros estamos a favor de que haya una ley de consultas populares no refrendarias. Si es una ley que pasa la criba del Consejo de Garantías Estatutarias, el PSC la votará a favor. Al mismo tiempo, decimos que esta ley no vale para hacer la consulta soberanista que se ha planteado. Si el Govern se empeña en esta estrategia, no habrá consulta, aunque nosotros la queremos. Por tanto, advertimos al Govern de que se equivoca porque el instrumento no sirve para el fin.

–«No habrá solución que no pase por las urnas», ha dicho en el congreso del PSC, ante Pedro Sánchez. ¿Primer problema con el PSOE?

–El PSOE, por ahora, no está de acuerdo con la consulta. Sabemos que tenemos una discrepancia. Ahora bien, yo también pienso, como el PSOE, que la solución de fondo a esto es una reforma constitucional que tendrá que ser refrendada por todos los españoles. Lo que digo es que no es pensable que podamos sustituir un Estatut votado por la gente por cualquier otra cosa que no se vote. Fuera de aquí –y yo creo que es interesante que LA RAZÓN se implique en este debate– se considera que la consulta es la independencia. Y yo digo que no, digo que la consulta también puede servir para hallar un acuerdo entre Cataluña y el resto de España.

–Usted propone una España federal en la que Cataluña tenga su propia Constitución como parte de un Estado compuesto. ¿Van a redactar un proyecto de constitución catalana?

–Lo que digo es que en un Estado federal, las entidades federadas hacen su propia Constitución. En México es así, por poner un ejemplo. Sé que planteamos cambios de un enorme alcance, pero siempre parto de la misma premisa: diálogo, negociación y pacto. Fuera de esto, no hay ningún tipo de solución.

–¿Cuáles son sus propuestas para esta Cataluña como entidad federada?

–Reconocimiento nacional, pacto fiscal solidario, y blindaje de competencia en lengua, cultura y educación. Creo que es una oferta de pacto que contribuye a resolver los problemas de fondo.

–Hablemos de caras. Ha dejado fuera de la nueva ejecutiva del PSC a voces críticas como Marina Geli, Laia Bonet y Rocío Martínez-Sampere. ¿En qué situación quedan los críticos ahora?

–Pues tienen un partido a su disposición. Toda la gente que se siente amparada o reconocida en la declaración de principios y en el código ético, tienen lugar en el PSC.

–En cambio, ha dejado la presidencia del PSC en manos del alcalde de Lleida, Ángel Ros, también crítico y afín al soberanismo. ¿Cuál va a ser su papel?

–Quiero un PSC grande con acentos diferentes. Creo que Ángel Ros representa una parte del PSC y yo no le he pedido ninguna contrapartida. Lo único que digo es que conviene que en los temas grandes nos pongamos de acuerdo.

–Ros defiende un PSC con grupo propio en el Congreso. ¿Qué dice usted?

–A mí me gustaría que la relación PSC-PSOE fuese como la de la CDU y la CSU alemanas que comparten grupo en el Bundestag. Nosotros decidimos en el último congreso compartir grupo con el PSOE y seremos fiel a esta vía. Ahora el objetivo del PSC no es la diferenciación del PSOE, sino trabajar juntos para conseguir que la negociación y el diálogo de cara a la reforma constitucional. Yo cargaré mucho las tintas en este camino, en ir juntos para lograr reformas. Y además creo que el PSOE tiene ganas de hallar soluciones para el encaje de Cataluña en España.

–¿No se repetirán las votaciones diferentes del PSC y el PSOE en el Congreso entonces?

–Creo que no, no lo buscamos. Lo que buscamos es tener incidencia en el PSOE. No sería un éxito votar diferente del PSOE., sino que sería un fracaso porque no nos hemos podido poner de acuerdo en un tema fundamental. La reforma constitucional es la solución y la sintonía en este sentido es altísimo.

–Pere Navarro brindó junto a PP y Ciutadans por la Constitución el último 6 de diciembre en un acto en la Delegación del Gobierno en Cataluña. ¿Repetiría esa fotografía?

–Siempre celebraré el día de la Constitución, pero es verdad que determinadas fotos pueden desdibujar el papel del PSC, que no es ir del brazo de PP y Ciutadans políticamente. Ellos no hacen nada para resolver el problema de encaje de Cataluña. Celebraremos la Constitución, pero la posición del PSC no es la PP ni la de Ciutadans. Ojo, tampoco es, ni mucho menos, la de CiU y ERC.

–¿No está el PSC en tierra de nadie?

–A veces el que busca un acuerdo en un terreno muy polarizado se lleva todos los golpes, pero confío en que el tiempo nos dé la razón.

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