jueves, 22 junio 2017
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    OPINIÓN

    Alfonso Ussía
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España

Moncloa niega un adelanto electoral por la crisis de la estiba

  • Aseguran que «seguimos con nuestros planes» y no se levantará de la mesa de negociación

El portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, ayer
El portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, ayer
C. Pastrano

El Gobierno no se levanta de la mesa de negociación de la reforma de la estiba. La resaca de la derrota parlamentaria histórica del Real Decreto para ajustar la regulación de este sector a la sentencia de la justicia comunitaria no fue utilizada ayer por Moncloa para alimentar el fantasma de las elecciones. Pidieron responsabilidad a la oposición, e insistieron en que la estabilidad depende de la colaboración de todas las partes, pero, al mismo tiempo, también anunciaron que seguirán en la mesa de negociación con patronal y sindicatos. El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, fue rotundo tras el Consejo de Ministros. «El Gobierno va a hacer todo lo que esté en su mano para cumplir con la Unión Europea y evitar que los españoles tengan que pagar de su bolsillo otra multa». Y negó expresamente que este revés parlamentario les haya llevado a pensar en convocar elecciones. Es un síntoma del mal engrase de la relación entre el PP y Ciudadanos (Cs), y de que ésta no va a ser una Legislatura fructífera y larga, pero no de que haya que pensar en comicios.

Por tanto, el mensaje de Moncloa es que el Ejecutivo, en concreto, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, va a retomar de manera inmediata los contactos con los grupos parlamentarios para que le expliquen qué creen que tiene que cambiar del real decreto rechazado para que ellos modifiquen el sentido de su voto. Y, al mismo tiempo, también volverá a impulsar la negociación con patronal y sindicatos sobre la base de la propuesta que ya han presentado en la mesa de negociación colectiva, y que, según resaltó ayer Méndez de Vigo, es «generosa y ambiciosa». Incluía un plan de prejubilaciones a partir de los 50 años de edad del trabajador con el compromiso de mantener el 70 por ciento de su sueldo. El Gobierno se niega a dar por perdida la batalla e insiste en que todavía hay tiempo para trabajar en un nuevo acuerdo en tanto no se ejecuta una segunda sentencia del Tribunal Superior de Justicia comunitario, que supondría una nueva multa. Ahora bien, Méndez de Vigo también advirtió a la oposición y a las partes negociadoras que el tiempo se acaba porque esa segunda sentencia puede caer en cualquier momento. Desde Moncloa trasladan a la oposición la responsabilidad de las consecuencias de ese escenario y piden sentido de Estado. «Aquí todos debemos preguntarnos si con nuestra posición estamos favoreciendo los intereses generales o si lo que priman son intereses particulares. Si estamos ayudando a liberalizar la economía para que sea más competitiva y si estamos siendo leales con los electores que en las últimas elecciones nos dieron el mandato de buscar acuerdos».

Dos mensajes, disposición a seguir negociando, y advertencia al PSOE y a Cs sobre el coste de rechazar en el Parlamento un decreto ley que cumple la normativa que nos exige la Unión Europea. En la misma línea que Méndez de Vigo se pronunció el ministro de Economía, Luis de Guindos. Moncloa también dejó claro ayer que sigue adelante con sus contactos y con la negociación para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2017. El revés parlamentario no afecta a sus planes al respecto, en una estrategia que está volcándose en los nacionalistas vascos. En la agenda privada que el pasado miércoles dejó ver el presidente del Gobierno en el Congreso sin querer aparecía anotada una comida privada para hoy en el País Vasco. Méndez de Vigo insistió en que la negociación presupuestaria sigue su rumbo, y en que siguen contando también con Cs para sacar adelante las cuentas de este año porque este partido continúa siendo su «socio preferente». «No va a haber adelanto electoral. El Gobierno continúa con sus planes», ratificó el ministro portavoz. El Gobierno avala su optimismo en signos como que el diputado de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, que concurrió en coalición con el PSOE, haya mostrado su disposición a desbloquear las cuentas a cambio de inversiones en Canarias y de una reforma electoral. Fuentes gubernamentales advierten, asimismo, que los «barones» socialistas también quieren que haya Presupuestos porque «se están jugando sus propios intereses». El apoyo del diputado de Nueva Canaria es decisivo para el trámite final si el PSOE no rectifica su oposición al proyecto de Rajoy.

Por cierto, Méndez de Vigo aclaró que el Gobierno sigue buscando la fórmula legal para convocar la oferta de empleo pública.

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