martes, 27 junio 2017
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España

PDeCAT usa una plataforma civil para forzar una lista única con ERC

  • La CUP quedaría fuera y los republicanos se oponen porque «no se repetirá Junts pel Sí»

El líder de los «comunes», Xavier Domènech, junto al presidente y vicepresidente del Govern, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras
El líder de los «comunes», Xavier Domènech, junto al presidente y vicepresidente del Govern, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras

La presión que el PDeCAT realizará a ERC para concurrir en una lista unitaria en unas próximas elecciones catalanas se está fraguando estos días. Marc Castells, el alcalde de Igualada y miembro del grupo cercano a Marta Pascal, la coordinadora del PDeCAT, lanzó el disparo de salida en la manifestación independentista que hizo público su apoyó a Puigdemont tras el anuncio de la fecha y la pregunta.

Este inicio de campaña se acordó dos días antes en la reunión habitual que mantiene el sanedrín de CDC. No fue una decisión improvisada. Desde hace semanas, también en una reunión habitual se reúnen en la sede que la Asamblea Nacional Catalana tiene en el barrio de la Sagrada Familia de Barcelona. En esta sede, al atardecer se reúnen los fundadores de la ANC, Pere Pugès y Jaume Marfany, hombres próximos al líder de la asamblea independentista Jordi Sánchez, a su vez próximo al PDeCAT. A esta reunión también acude, Joan Piqué, actual director del Programa Internacional de Comunicación y Relaciones Públicas Eugenio Xammar. El titular de esta dirección de rimbombante nombre se recolocó Piqué tras cesar como director de la Oficina de Comunicación del President, cuando Artur Mas dejó la presidencia de la Generalitat. Sin embargo, sólo hace falta ver quién es el actual jefe de prensa de Mas, quién le acompaña a sus actos y quién gestiona sus entrevistas. Sigue siendo, Joan María Piqué, un hombre muy bien relacionado con David Madí, la mano que mece la cuna para cuidar los intereses primero de Artur Mas y, luego, del PDeCAT.

Según fuentes de la Asamblea Nacional Catalana, estas tres personas se reúnen en la sede para construir una «plataforma civil que trabajará para construir una lista única entre el PDeCAT y ERC», copiando la idea de Ciutadans pel Canvi que impulsó en 1999 el entorno de Pasqual Maragall. Esta plataforma se está construyendo a través de Exigents.cat, una plataforma de debate sobre el proceso constituyente y cómo debería ser la Cataluña del futuro. Evidentemente, la independiente.

Los ciudadanos pueden firmar el manifiesto en su página web bajo el lema «si no quieres que ninguno hablé por ti, sé exigente». Los líderes de esta plataforma tratan de atraer a personalidades de la sociedad civil catalana y a miles de catalanes con el objetivo de desempolvar sus verdaderas intenciones, según las mismas fuentes, cuando el Estado ponga toda su maquinaria para impedir el referéndum ilegal, o según su lenguaje cuando «empiece la represión».

Como ya informó LA RAZÓN, ese podría ser el momento elegido por Puigdemont para convocar elecciones. Ha cumplido con su compromiso de hacer el referéndum, pero el Estado lo impide, el pueblo le pide que se presente, lo hace envolviéndose en la bandera del victimismo y en la estelada, y convoca elecciones antes de que se produzca su inhabilitación. Sin embargo, el PDeCAT está en un mal momento y puede perder el liderazgo del soberanismo. La única forma de no ceder el

testigo es mantener la lista única y difuminar el liderazgo de Oriol Junqueras en una lista única, a la que ERC se ha opuesto afirmando que «no se repetirá Junts pel Sí».

Exigents.cat cuenta con el inestimable apoyo de la ANC liderada por Jordi Sánchez. Hay que recordar que Sánchez siempre ha movido sus hilos en favor de Mas y Puigdemont. De hecho, fue uno de los artífices del acuerdo con la CUP en el complicado enero de 2016. En esta lista única, la CUP se mantendría fuera tal y como sucedió hace dos años. Sin embargo, la CUP se mantiene a la expectativa. Algunas fuentes comentan los frecuentes encuentros de David Arrufat, el actual líder de la organización, con el presidente Puigdemont en la Casa dels Canonges. De las reuniones poco se sabe, pero los contactos existen.

Algunas fuentes del soberanismo hablan de una retirada de la CUP del Parlament para desmarcarse del fracaso de la convocatoria del referéndum, pero al tiempo esta retirada podría dar aire a Puigdemont porque no haría falta que convocara de forma inmediata las elecciones.

No tendría mayoría parlamentaria pero se antoja difícil que la oposición pueda presentar unida una moción de censura. ERC por su parte se vería obligada a no desmarcarse del Ejecutivo y darle apoyo, so pena de ser acusada de partidista.

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